Los músculos doloridos son una realidad muy común en nuestro día a día. Es una dolencia que suele incluir también los ligamentos, tendones e incluso articulaciones.

El origen de los músculos doloridos es casi siempre una sobrecarga. El haber pasado mucho tiempo en una determinada postura, o incluso la tensión ocasionada por el estrés, pueden ser dos factores determinantes.

Otra de las causas que no podemos descuidar en caso de que el dolor muscular sea persistente y nos llegue incluso a impedir hacer vida normal es que pueda deberse a la fibromialgia.

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Sea como sea, no dudes nunca en tener un diagnóstico adecuado por parte de tu médico, y aplicar en el día a día estos 3 remedios sencillos para aliviar los músculos doloridos.

Vinagre de manzana. Seguro que estás más que acostumbrada a hacer uso del vinagre de manzana para cocinar o aliñar tus ensaladas. Ahora bien… ¿Sabías que es muy rico en potasio y en múltiples componentes que favorecen la relajación del músculo? Así es, el uso del vinagre de manzana para aliviar los músculos doloridos es un remedio tradicional que ofrece un gran resultado. Toma nota de cómo podemos hacer uso de él.Vinagre

Qué necesitamos

  • 1 vaso de agua (200 ml)
  • 5 cucharadas de vinagre de manzana (50 ml)
  • 1 cucharadita de sal gorda (5 g)

Utensilios

  • Un trapo de algodón o una manopla

Preparación

  • Lo primero que vamos a hacer es calentar ese vaso de agua. Una vez haya alcanzado una temperatura apropiada para nuestra piel, lo vertemos en un cuenco amplio.
  • En otro cuenco aparte ponemos esos las cinco cucharadas de vinagre de manzana.
  • A continuación, con la manopla o el trapo, humedeceremos con agua caliente la zona para frotar el músculo dolorido. Después pasamos a aplicar el vinagre de manzana y, por encima, dejamos caer un poco de sal gorda.
  • El objetivo es hacer un masaje reactivador a través del agua caliente primero, y el vinagre de manzana junto con la sal después. El alivio es inmediato.

Agua de romero y sulfato de magnesio. El sulfato de magnesio es un buen relajante muscular que nos vendrá muy bien en un baño caliente. Si combinamos estas sales junto con los aceites esenciales del romero, conseguiremos un tratamiento muy adecuado para reducir la inflamación muscular, mejorar la circulación y destensar esas zonas críticas que se alojan en el cuello y la espalda. El sulfato de magnesio y el aceite de romero se absorben rápidamente en la piel ofreciéndonos un gran descanso en la mayoría de grupos musculares.Romero

Preparación

  • Llena la tina o tu bañera de agua caliente.
  • Añade 200 gramos de sulfato de magnesio y 5 ramas de romero o, 20 gotas de aceite esencial de romero.
  • Lo que buscamos es darnos un baño relajante. Así pues, no dudes en permanecer en esta agua durante unos 20 minutos. Verás como, al cabo del rato, encuentras un gran alivio en tus músculos doloridos.

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Fuente: Mejor con Salud

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