Cuando algocomienza a complicarse y aparecen los problemas es común afirmar o escuchar el: “estoy en crisis”. Pero… ¿Qué es una crisis? ¿Qué la origina? ¿Qué efectos corporales y psíquicos tiene?

A pesar de que la palabra crisis normalmente se asocia con la acumulación de problemas, esta no es toda la historia; tiene un doble significado: el de desequilibrio -que se usa comúnmente- y el de oportunidad para crecer y madurar. Emociones 1

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La crisis se refiere a un momento de decisión y de cambio cuyas consecuencias pueden ser -según la perspectiva con la que se juzguen- para empeorar o mejorar la situación actual.

El cambio inherente a cualquier crisis la convierte en una situación que estresa y angustia; obliga a enfrentar eventos que aparentan ser inmanejables con los recursos que se han utilizado hasta el momento.

De manera esquemática, se pueden señalar dos de los principales tipos de crisis ante los cuales los recursos previos parecen perder su utilidad:

  1. De desarrollo: ocurre ante el cambio de una etapa del desarrollo psicosocial a otra; por ejemplo, de la infancia a la adolescencia, de la adolescencia a la adultez o de la adultez a la vejez.
  2. Circunstanciales: aparecen en cualquier momento ante eventos inesperados y/o accidentales; por ejemplo, por la muerte de un ser querido, la pérdida de la pareja o por un cambio de escuela o de ciudad.

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Crisis 1Indicadores de crisis

Algunos eventos pueden ser de tal intensidad que sobrepasan las estrategias habituales para enfrentarlos. En estas ocasiones pueden aparecer varias señales que permiten inferir si se está pasando por una crisis que excede la capacidad para manejarla; algunas de ellas son:

  • Sensación de cansancio y agotamiento físicos.
  • Sentimientos de desamparo, inadecuación, confusión, inseguridad y miedo.
  • Ansiedad.
  • Nausea, palpitaciones, sensación de opresión en el pecho, nudo en la garganta, dolor de estómago, de cabeza, pérdida de apetito, insomnio, fatiga, dificultades de respiración.
  • Desorganización y mal desempeño académico.
  • Problemas recurrentes con familiares, amigos y/o pareja.
  • Abandono o descuido de diferentes áreas de responsabilidad.
  • Estados emocionales muy cambiantes, en especial de irritación, enojo y/o tristeza.

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Fuente: Estar Bien

Si quieres aprender cómo enfrentar la crisis escucha este audio de la Psicólogo Clínico y Magister en Psicología Clínica, Stefania Aguzzi.

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