Un  nuevo estudio manifestó que el consumo de drogas afecta gravemente las funciones sexuales. La investigación ejecutada por la Universidad de Santiago de Chile apunta a que la ingesta de algunas sustancias ilícitas puede dañar la vida sexual de una persona, de forma momentánea o con efectos a largo plazo.

Una de las sustancias más peligrosas para la vida sexual es la cocaína, conforme con esa investigación, ya que provocaría trastornos que van desde masturbaciones prolongadas hasta la zoofilia, mientras que el uso de la marihuana reduce el interés sexual.

De ésta última se dice que de inicio amplifica las sensaciones, la excitación y por tanto la sensualidad, no obstante, con su uso prolongado puede originar impotencia sexual y dificultades de erección. De esta manera, el abuso del alcohol  igualmente puede causar desinterés sexual e impotencia, así como eyaculación precoz.

Entre las sustancias psicoactivas capaces de originar dependencia están el alcohol, anfetaminas, alucinógenos (LSD, mescalina), cannabis o marihuana, cocaína, fenciclidina (PCP), inhalantes (hidrocarburos, solventes, cloruro de etilo), nicotina, opiáceos (naturales: morfina; semisintéticos: heroína; sintéticos: codeína), sedantes, hipnóticos o ansiolíticos (benzodiazepinas y barbitúricos) y las drogas de diseño como éxtasis por ejemplo.

Lee: ¿Qué le sucede a tu cuerpo luego de un mes sin sexo?

Aquí algunas de las drogas más conocidas y su efecto en la sexualidad:
Tabaco

Si bien para muchos da sensación de calma y consigue provocar  sentirse con más seguridad, el tabaco es nocivo para la potencia sexual. La nicotina induce efectos desfavorables sobre el sistema circulatorio, que es necesario para el desempeño sexual, ya que entorpece la irrigación sanguínea y facilita la aparición de hipertensión, angina de pecho, infartos y otros trastornos vasculares, entre ellos la disfunción eréctil en el hombre, así como problemas de lubricación en la mujer. Si una mujer toma anticonceptivos y es fumadora, aumenta el riesgo de padecer problemas circulatorios. A veces también el mal aliento, aunque de carácter secundario, provocado por el tabaco puede arruinar el deseo sexual.

Alcohol

Se ha verificado que tanto en hombres como mujeres sus efectos son negativos. En las mujeres puede retardar la llegada del orgasmo. En ellos puede dificultar la erección. Igualmente reduce el efecto del orgasmo en él.

Marihuana

El cannabis contiene 400 compuestos químicos y tiene un efecto depresor. En las mujeres puede reducir la lubricación vaginal, su consumo continuo puede incitar al desinterés por el sexo, y puede inhibir la ovulación.

Heroína y opiáceos

Disfunción eréctil, falta de interés sexual o retraso en la eyaculación suelen ser algunos de los efectos de esta droga en la sexualidad de las parejas. Entre personas adictas se han enfrentado a alteraciones hormonales y niveles inferiores de testosterona. Los adictos lo manejan como sustituto de la relación sexual.

Cocaína

Puede ser un fuerte estimulante sexual porque desinhibe a las personas, pero puede inducir también trastornos como disfunción eréctil y pérdida de interés en el sexo. Tras los instantes de euforia al tener sexo, luego vienen profundos episodios de depresión y pérdida de interés en la vida.

Drogas de diseño

Algunas anfetaminas o el éxtasis pueden provocar inconvenientes realmente graves como esquizofrenia. Está de más decir que la vida sexual para alguien que sufre esta enfermedad es realmente nula. Aunque de forma circunstancial aumenta el deseo, tiene un resultado totalmente negativo. En la mujer provoca falta de excitación y dificultad para alcanzar el orgasmo; así también, en los hombres provoca disfunción eréctil.

También puedes consultar: 5 prácticas sexuales que pueden perjudicar tu vida

Fuente: Elpaís

Comenta y se parte de nuestra comunidad