Hablar con la tripulación sobre nuestra fobia es uno de los consejos de Francisco Miguel Cerén Gómez, miembro de Saluspot y psicólogo clínico en ‘Vínculos: Orientación y Psicoterapia.  Con su ayuda, desgranamos las claves del miedo a volar, cómo puede superarse y qué técnicas debemos poner en práctica antes de llegar al aeropuerto y cuando ya estamos subidos al avión para que la fobia no nos paralice.

  1. ¿Por qué volar puede darnos miedo?

Lo que causa el miedo a volar es la ansiedad y un patrón de control y miedo interiorizado. Las personas con estos elementos son las que desarrollan fácilmente fobias. Conjuntamente, encontramos personas que han sufrido un episodio de carácter estresante o inclusive traumático al volar o en una escenario similar.

Una vez desarrollada la fobia, ante una situación de vuelo se dispara la ansiedad y se activan nuestras ideas obsesivas de falta de control, de que algo va a ocurrir. Se activa un mecanismo que posee en parte un funcionamiento irracional, de forma que trata de controlar un escenario que no se está produciendo, que es irreal o que no es controlable.

  1. ¿Cómo se exterioriza el miedo a volar?

El cuadro puede ser diverso: taquicardias, sudoración y contracción muscular. Se pueden originar mareos y sensación de fatiga, acompañada de vómitos.

  1. ¿El miedo a volar puede aparecer de forma repentina?

Sí. Hay dos explicaciones: la primera se da cuando un pequeño acontecimiento estresante al volar (como tener que permanecer en el avión antes de despegar un tiempo de espera imprevisto, una irregularidad al aterrizar que provocó miedo, etc.) dispare esta fobia ante la objetiva falta de control. La segunda explicación, más profunda, es que tal vez en nuestra historia previa hay elementos traumatizantes o ansiógenos que no se han atrevido y que se precipitan en escenarios de estrés, contribuyendo al desarrollo de un trastorno de ansiedad o una fobia.

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  1. ¿Cómo influyen los siniestros aéreos?

Pueden ratificar los temores. Un accidente es un elemento de estrés general para la población que sensibiliza ante el hecho de volar. En personas con fobia a volar, favorece a exacerbar ese miedo y a darle alimento con nuevas obsesiones y miedos. Todo accidente reafirma la fobia puesto que es la constatación de que algo puede pasar.

  1. ¿Es recomendable volar para enfrentarse a esos miedos?

Habría que poseer en cuenta dos elementos: el grado de fobia de la persona, y su personalidad y su historia. Para superar el miedo a volar no es preciso enfrentarse directamente a ese temor. En la desensibilización sistemática, por ejemplo, habría que seguir una serie de pasos previos para preparar al paciente para enfrentar su fobia y entrenar su capacidad de responder adecuadamente a los síntomas que sufre.

  1. ¿En qué consiste una terapia para superar el miedo a volar?

Depende de cada caso, si bien en general todas orbitarán sobre el hecho de exhibir a la persona a ese miedo de alguna manera y desde ahí enseñarle o crearle una respuesta condicionada más adaptativa que le admita afrontar la situación. Una terapia muy efectiva para esta fobia es la EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares), que permite enfrentar las imágenes y los miedos más duros y lograr una desensibilización bastante potente. Funciona motivado a su potencia visual y a la exposición en un lugar seguro, puesto que se practica todo en consulta y bajo el control del psicoterapeuta.

  1. ¿Qué consejos podemos seguir para conservar la calma antes y durante el vuelo?

Si es inevitable que la persona vuele, se recomienda  algún tipo de terapia. Al mismo tiempo, es recomendable hacer ejercicios de relajación antes de salir de casa, llegar con tiempo suficiente al aeropuerto, no ir con prisa y conservarse  lo más tranquilo posible. Puede ayudar visualizar un vuelo agradable, tranquilo y sin ninguna incidencia. Es recomendable que una persona con miedo a volar escoja un asiento de pasillo o cercano a la salida de emergencia, ya que le dará mayor sensación de control. Conviene ir al servicio antes de subir al avión. Otra ayuda es intercambiar unas frases o una pequeña conversación con un miembro de la tripulación en la que inclusive se puede hablar de ese miedo a volar. A muchas personas les ayudarán unos buenos auriculares que les aíslen del ruido y oír una música relajante y familiar.

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Fuente: Mujerhoy

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