comer saludablemente
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La grasa no siempre sobra. Buena parte de la que se almacena en las caderas y las piernas no es sólo el resultado de una vida sedentaria, sino que se trata, en muchos casos, de una acumulación de nutrientes básicos para el buen funcionamiento del organismo. Si es usted de los que este mes de enero, siguiendo el ‘ritual de Año Nuevo’, ha empezado una dieta ‘desengrasante’, borre esa rayita de su lista de buenos propósitos. Perder peso, según recuerdan una y otra vez los especialistas en nutrición, no es asunto de ponerse a régimen, sino de cambiar de hábitos alimentarios. Si aun así está en ello, no lo olvide: la grasa es vida para el cuerpo.

«La grasa corporal es un tejido básico en la supervivencia humana. Es un depósito portátil que regula el metabolismo y las hormonas. Su importancia reside en el lugar donde está localizada», expone la especialista Susana Monereo en un informe para la BBC. La denominada grasa subcutánea, que se localiza justo debajo de la piel, tiende a ser protectora, «especialmente cuando se encuentra en las caderas y los glúteos».

Diversos trabajos registran a que toda esta sustancia lipídica tiene la capacidad de atrapar los ácidos grasos e impedir que viajen al hígado y los músculos. De esta manera, se evitan entre otros problemas de salud, como la resistencia a la insulina. Un estudio publicado en la revista científica ‘Science’ profundizaba en esta misma idea. Las células de la grasa que se localizan bajo la piel, que se llaman adipocitos, poseen la capacidad de originar unas proteínas que defienden a los seres humanso de bacterias y agentes patógenos. Es decir, que todas esas células subcutáneas no solo regulan el metabolismo, sino que al mismo tiempo nos protegen frente a las infecciones.

Otra cosa muy distinta es la grasa visceral, la que se amontona en torno al abdomen. Los famosos michelines, la tripa cervecera, generan sustancias tóxicas, que ayudan la aparición del denominado síndrome metabólico, caracterizado por la aparición de variadas enfermedades. Conjuntamente de machacar la autoestima, toda esa grasa de la cintura aumenta 2,4 veces la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2, multiplica por tres el riesgo de hipertensión, 2,8 el de sufrir dislipemia (nombre con que se conoce a una serie de problemas relacionados con el exceso de grasa, como los cardíacos, cerebrovasculares, trombosis y disfunción eréctil); y aumenta en casi 1,2 veces las opciones de sufrir un cáncer de mama.

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Adiós a los regímenes

El almacenaje de ‘grasas malas’ se alimenta de alimentos ricos en grasas saturadas como los productos lácteos y la carne roja. Las ‘buenas’ igualmente pueden conseguirse a través de la alimentación, a través de buenos aceites, fundamentalmente los calificados como virgen extra, frutos secos, pescados y mariscos.

¿Es el mes de enero, en definitiva, el oportuno para ponerse a dieta? No. La necesidad de controlar la salud no tiene nada que ver con el deseo imperioso que nos inunda al inicio del año de activar la ‘operación bikini’. Dietas y regímenes son dos palabras que, según los especialistas, deberían esfumarse de nuestro diccionario. «Ha sido un fracaso intentar poner a la población a dieta. De lo que se trata, y ese debe ser el objetivo de cada uno de nosotros, expone el médico nutricionista Javier Arancerta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC)-, es de implantar en nuestra actividad diaria pequeños ajustes que nos permitan una alimentación más saludable y una vida más sana».

El mejor propósito para el Año Nuevo sería empezar a comer siguiendo los criterios de la dieta mediterránea, y comprometerse a realizar al menos media hora de caminata diaria. «Lo que más engorda es el desorden alimentario; el picoteo entre horas; saltarse las comidas y el mantenimiento de hábitos de vida como ir al supermercado antes de comer y sin lista de la compra», recuerda Susana Monereo, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Ese es todo el secreto.

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Fuente: elcorreo20160122103855.html

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