Si no te preocupa mucho el tema del calentamiento de la Tierra por una cuestión de pura y simple ecología, al menos, que sea por tu cara. Piel 3

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La disminución de la capa de ozono en la alta atmósfera, este gas que rodea la Tierra y la protege de los rayos solares dañinos, provoca que aumenten sus niveles en la superficie terrestre, a lo que se suma los contaminantes procedentes de la actividad humana, como el tráfico, las plantas industriales, etc. ¿El resultado? Las urbes acaban teniendo altas, y nocivas, concentraciones de ozono y polución. Aparte de problemas respiratorios, aumentan las papeletas para padecer cáncer de piel. Y por si eso fuera poco, el incremento de la radiación UV-B puede debilitar el sistema inmunológico, y ocasionar, entre otras cosas, envejecimiento prematuro de la epidermis e infecciones en la piel.

  • Intoxicadas. Si vives en una ciudad, la prueba del algodón te recordará todas las noches que hay smog is in the air. Pasarte por la cara un disco desmaquillante impregnado de tónico o de agua micelar no deja lugar a dudas. Y si quieres más confirmación, aquí van las conclusiones del informe «La calidad del aire» en el estado español durante 2014, realizado por Ecologistas en Acción: “Uno de cada tres españoles respira un aire que incumple los estándares legales vigentes. Y si se tienen en cuenta los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un 95’5% de la población respira aire con unos niveles de contaminación perjudiciales”.
  • Escudo protector. Así las cosas, parece urgente poner freno a los 65 millones de toneladas de CO2 que
    produce España y demás países. En lo que atañe a tu cara, quizá no puedas combatir sus efectos, pero sí minimizarlos. Es recomendable hacer una limpieza exhaustiva del rostro, un gesto que ha de llevarse a cabo todos los días, por la mañana y antes de acostarse.
  • Más que limpia. “Es importante elegir la formulación adecuada para cada piel. En las sensibles hay que optar por un desmaquillante sin jabón. En las normales, un producto con el mismo pH de la piel (entre 5,5 y 6) y en las grasas se puede utilizar una formulación con ácido glicólico o salicílico”, señala. Esto como primer paso. “Además, hay que aplicarse después una crema con antioxidantes o vitamina C. Y recomiendo cosmética oral para contrarrestar la oxidación y la erosión del manto lipídico”.
  • ¡Alerta, sol! Desde los Laboratorios Clarins, David Rodríguez, formador de la firma, recuerda que debemos usar a diario fotoprotectores, “ya que sus filtros nos protegen de los rayos UV, que en combinación con las partículas contaminantes potencian todavía más el daño cutáneo. En condiciones normales, la piel es capaz de reaccionar y de neutralizar esas agresiones gracias a su sistema de defensa, que combina enzimas, moléculas y proteínas específicas de los mecanismos de reparación. Pero cuando hay una sobreproducción de radicales libres, el equilibrio natural de la piel se altera, sus defensas decaen y su eficacia disminuye, por eso es tan importante tener cuidado con el sol. Nosotros, incluso, hemos desarrollado maquillajes con un microfilme para evitar que las partículas en suspensión se adhieran a la piel”.Piel 4

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Fuente: Womens Health

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