Una de las principales causas del dolor en el talón es la fascitis plantar. Se trata de una afección muy molesta que se produce cuando la fascia plantar se inflama debido a una sobrecarga o estiramiento. Este tejido se extiende a lo largo de la parte inferior del pie y es el encargado de unir el hueso del talón con los dedos.

La hinchazón afecta tanto a hombres como mujeres, aunque es más común entre corredores y caminantes.Pies

También puedes consultar: Remedios caseros para tratar la alergia a la joyería de fantasía

La inflamación es su síntoma principal, pero a menudo viene acompañada de un intenso dolor y rigidez que dificulta el movimiento al caminar. La dolencia suele ser más intensa durante la mañana y, en la mayoría de los casos, afecta solo uno de los pies.

A continuación algunos remedios para que acabes con este mal que tanto molesta:

También puedes consultar: ¿Gripe? Combátela con estos sencillos remedios caseros

Ejercicios de estiramiento. Al tomar unos minutos de reposo se puede sentir una ligera sensación de alivio en el pie afectado por la fascitis plantar; no obstante, esta no es la mejor forma de aliviarlo de raíz. Unos ejercicios de estiramiento ayudará a trabajar los pies y los músculos inferiores de la pierna para controlar de forma eficaz el dolor en el talón. También son útiles para reducir la inflamación y las demás molestias que impiden el movimiento.

Masajes. Unos masajes bien realizados resultan terapéuticos contra la inflamación y el dolor, ya que estimulan la circulación y liberan la tensión. Las yemas de los dedos pueden hacer una ligera presión en la zona afectada, en lo posible, con un poco de aceite esencial de coco o de sésamo. También resulta relajante utilizar un dispositivo eléctrico para hacer masajes.

Papel aluminio. Consiste en envolver el pie afectado en papel aluminio y sobre este poner una media. Se deja toda la noche y se repite al día siguiente.Pies 1

Compresa caliente. La aplicación local de calor ha demostrado tener increíbles efectos antiinflamatorios para el alivio de la tensión y el dolor. En este caso llena una bolsa de lino con sal y calentarla en el horno. Una vez esté a una temperatura soportable, se deja en la zona afectada hasta que enfríe.

Compresa fría. La terapia del frío es otra alternativa útil para desinflamar y calmar las molestias causadas por la fascitis. La primera opción se basa en envolver cubos de hielo en una toalla o paño para luego aplicarlos en el área afectada. También se puede congelar una botella y, una vez lista, se rueda en la parte dolorida.

Sales de Epsom. Las propiedades relajantes de las sales de Epsom son muy buenas para acelerar la curación de los músculos y los tejidos conectivos comprometidos. Solo hay que agregarlas en una bañera con agua tibia en la que posteriormente se sumergen los pies durante 15 o 20 minutos.

También puedes consultar: Remedios caseros evacuaciones líquidas

Fuente: Mejor con salud

Comenta y se parte de nuestra comunidad