El romanticismo es parte de la dinámica de una relación. Sin embargo, una relación podría mantenerse aun cuando el romance no está presente. Cuando esto sucede y afecta a la mujer, el primer paso es reconocer esa falla; si no se reconoce, no se trabaja. Es uno de los procesos más difíciles, pues la mujer tiende a negarse.

La comunicación es un elemento de suma importancia en una relación.  El abordaje debería ser abierto, sin culpar, no se debe manipular a la pareja. Se debe buscar una comunicación lo más asertiva posible para hablar, tomando en cuenta el punto de vista del otro. No hay que hacer sentir culpable a la pareja, descartar frases como «con ellos sí y conmigo no» o «ya tú no me quieres». Esas dinámicas harán que la persona se cierre y se aislé más. . Se puede plantear manifestando que hay detalles que se hacían antes y ya no, expresando el sentimiento que ello acarrea, como tristeza o soledad.

Las relaciones pueden recuperarse siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo en esforzarse. Cada pareja tiene dinámicas particulares; hay mujeres a las que un romanticismo exagerado las aleja. La atención hacia la mujer es lo más importante, el sentirse atendidas y queridas, más que el mismo romanticismo en sí.

Fuente: María Isabel Izarralde, psicóloga. 0212-552.20.84. @milizarralde [email protected]

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