cambios-parto-a-tu-salud
Foto. Alejandro Córdoba

Luego de un parto, el cuerpo tiende a sufrir diferentes cambios, tanto por fuera como por dentro; principalmente tras los 40 días posteriores al alumbramiento.

El útero empieza a reducir su volumen y a contraerse hasta adoptar su tamaño y posición normal. Esas contracciones, llamadas entuertos, son similares a las padecidas durante el parto, pero de mucha menor intensidad. La propia lactancia estimula la secreción de hormonas que provocan las contracciones del útero.

El cuello uterino se va cerrando, al igual que la vagina y la vulva.

La pared abdominal, que se ha extendido durante todo el embarazo, tarda algún tiempo en recuperar su firmeza y a muchas madres les parece que siguen teniendo el mismo cuerpo que durante el embarazo; pero usualmente, si no se ha ganado exceso de peso, vuelven a recobrar su figura.

cambios-embarazo-a-tu-salud
Foto. Alejandro Córdoba

Leer más: Lactancia materna: recurso para prevenir obesidad y diabetes

Si estás dando el pecho

Tras el parto, cuando el nivel de hormonas desciende, la prolactina suele tener bloqueada la actividad ovárica, y estas hormonas se producen en mayor cantidad cada vez que el recién nacido mama. Por eso, si amamantas a tu hijo, es probable que no tengas regla hasta bien pasados los seis meses.

A veces se expulsa sangre y la mucosa que recubre las paredes del útero, pero sin óvulo. Esto que se llaman ciclos anovulatorios, aunque se puede dar en cualquier fase de la vida reproductiva de una mujer, es frecuente que ocurra tras el parto.

Leer más: ¿Cambios en el sexo después del parto?

Fuente: Guía Mámá y bebé
Comenta y se parte de nuestra comunidad