Cuando uno se priva de ciertos alimentos y espera ávidamente que concluya la dieta no se prepara, realmente, para acoger hábitos sanos a largo plazo. La mayoría de la gente acaba frustrada, sintiendo culpa o vergüenza, más gorda y con otras emociones negativas. Tal vez te falló la dieta, no al revés.

En vez de centrarte en la privación de algún grupo de alimentos, trata de deleitarte con lo que comes, sé más inteligente al hacerlo y libérate del complejo de culpa.

El Dr. Brian Wansink, un psicólogo alimentario de la Universidad Cornell, pasó su carrera evaluando las causas de comer demasiado. A continuación cinco recomendaciones para promover la pérdida de peso sin hacer dieta:

  1. Come despacio

Saborea tu comida, experiméntala. Si comes despacio, consumas dos metas. La primera es fisiológica: al cerebro le lleva unos veinte minutos recoger la señal del intestino de que estás lleno. La segunda, si vas despacio sientes y disfrutas la comida de verdad. Parte de la complacencia que sentimos al comer procede de los sabores de los alimentos. Si comes tan rápido o tan insensiblemente que no los saboreas, tardarás más en quedar satisfecho.

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Foto. Alejandro Córdoba

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  1. Consume primero tus verduras

Las verduras poseen mucha fibra, agua y pocas calorías. La fibra y el agua te ayudarán a llenarte sin reventar tu banco de calorías. Comer este tipo de comida en primer lugar te ayuda a saciarte de alimentos con pocas calorías y a sentirte menos privado de las carnes y las masas si ya estás lleno.

  1. Come en un plato más pequeño

Nuestra mente nos miente para que pensemos que más comida en un plato más grande se ve igual que menos comida en un plato más pequeño. Se debe tener conexión entre comer y la mente, pero no dejemos que nuestra mente confunda las cosas. Wansink exhorta un plato de 22.2 cm para sentir que es suficiente, pero no demasiado.

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Foto. Alejandro Córdoba

  1. Añade verduras a casi todo

Las verduras poseen un sabor adecuadamente moderado como para poder añadirlas a casi cualquier plato. Las posibilidades de combinar verduras con la comida son perennes. Si bien, no puedo hacerme a la idea de colocarle verdura a copos de avena o a panqueques, si es posible, en cambio, hacer panqueques deliciosos con verdura.

  1. Reconoce por qué comes

Cuando comes porque tienes hambre o estás aburrido, enojado o agotado o simplemente para levantarte el ánimo o cuando haces otra cosa, no te va a ayudar a conservar el peso o adelgazar. Comer automáticamente logra inquietar seriamente tu capacidad de adelgazar. Ya que la idea de comer mecánicamente es no prestar atención a lo que comes ni a cuánto comes. Por lo tanto, es muy factible excederse cuando no prestas atención.

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Fuente: elsalvador

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