El Trastorno Bipolar o Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) es una enfermedad crónica y recurrente, que se estima tiene una prevalencia de 2 a 3% en la población mundial.

De acuerdo con la OMS, es la sexta causa de discapacidad en el mundo.

En el Día Mundial del Trastorno Bipolar, queremos contarte dos historias de personas que conviven con esta condición:

Karina Torres es una joven caraqueña como cualquier otra, con aspiraciones, metas e ilusiones. Quien la ve por la calle caminando, vería a una chica de mirada soñadora y sonrisa tímida. Nadie pensaría lo que esconde detrás de su apariencia inocente: un trastorno bipolar diagnosticado a los 17 años.

Aunque al comienzo le resultaba un tanto complicado ser abierta en cuanto a su condición, poco a poco fue dándose cuenta de la importancia de aceptarse y poder abrirse para ayudar a otras personas que puedan sentir lo mismo que ella.

Su diagnóstico fue hecho en la adolescencia, pero ella relata que experimentó los síntomas propios de la bipolaridad desde la infancia: “Desde que era pequeña, sentía cambios bruscos en mi estado de ánimo: podía ponerme exageradamente eufórica y de repente lloraba sin motivo aparente. Mi vida emocional era una verdadera montaña rusa y eso me ponía muy mal, sobre todo en mi relación con mi familia y amigos. Cuando tuve conciencia de que esto es un problema que debía ser reparado, busqué ayuda con un especialista a los 17 años y desde ese momento mi vida no se tornó perfecta, pero más estable. Tengo un trabajo maravilloso, una pareja y un hermoso ambiente familiar. No puedo negar que de vez en cuando tengo momentos difíciles (a pesar del tratamiento que aún llevo), ¿pero acaso la vida no se trata de una constante lucha?”.

En video puedes conocer el testimonio de José Antonio Hernández

 

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