Todas las relaciones de pareja evolucionan. Es obvio que una relación normalmente ya no tiene la misma pasión cuando inicia que cuando ya está más consolidada y hay un compromiso verdadero con el otro, por ambas partes. En esa transición, muchas parejas padecen el llamado estrés post romántico.

Este síndrome surge, en cierto modo, en la teoría triangular del amor, una teoría de Sternberg en la que clasifica las relaciones de pareja en tres fases y donde estudia la transición que se origina entre el amor romántico y el amor consumado y que afirma que las relaciones evolucionan desde la pasión al compromiso y es justo ahí donde se puede desarrollar dicho estrés post romántico.

Pasados unos 12-18 meses el cerebro deja de producir esa química fundamental que nos hace sentir atracción y libido sexual por el otro. Esto es algo que surge en un corto lapso de tiempo y es justo ahí cuando este síndrome puede aparecer.

Para nada implica que las parejas dejen de quererse, sino que sencillamente tipo de amor que se profesan evoluciona hacia otro estado que se ha de aceptar y comprender como algo natural o, de lo contrario, se puede terminar destruyendo a la propia pareja.

Según esta teoría, es la propia naturaleza la que se asevera que no estén completamente enamorados. Es en esta fase en la que se originan mayores rupturas y es aquí cuando precisamente hay que pretender que la relación sea más fuerte porque sólo cerca de un 15% de las parejas son realmente incompatibles. Saberse adaptar es la clave para seguir juntos.

Fuente: nosotras

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