Ustedes se han preguntado… ¿Por qué razón a medida que pasa el tiempo la gran mayoría de nosotros vamos ganando peso? Y seguro ya olvidaron cuánto pesaban cuando se casaron o graduaron de la universidad. … A mí en particular no me queda la ropa de esa época!

Pero tranquilos, para qué romperse la cabeza en recordar la cifra, lo importante es encontrar el por qué esto sucedió. Amigos, la respuesta sin duda está en el tamaño de las porciones o la cantidad de lo que come.

Se los explico con un ejemplo, 100 calorías extra por día, representarán en sus cuerpos 4 Kilogramos más de peso en un año. Por tanto, es necesario que gracias a un nutricionista calculemos cuántas calorías por día debemos consumir, según nuestras características individuales: metabolismo basal, actividad diaria, sexo, edad y cuánto ejercicio hacemos. Lo ideal es tener claro cuánto debemos comer según lo que gastamos y en consecuencia, saber cómo calcular las porciones de alimentos a consumir, ya que después vendría el tema de la calidad de lo ingerido.

porciones-a-tu-salud

Lea también: Los 5 mejores trucos para perder peso a los 40 años

Algo importante para ganar voluntad en lo que se refiere a perder peso es asumir que también podemos bajar esos kilos si restamos diariamente dichas calorías; es decir, que hay que dejar de lado la vida sedentaria y activarse, no solo con el ejercicio sino también moviéndonos más diariamente.

Ahora bien, retomando el tema de la cantidad, procurarnos las porciones adecuadas es uno de los pasos más significativos que podemos dar para comer de una manera más saludable y controlar el peso; más evitar cada año que pasa, ganar y ganar kilos por más “dieta” que hagamos. Insisto debemos meter calorías al cuerpo pero también debemos gastarlas.

Para comenzar, eviten angustiarse si comen carbohidratos, grasas o se inclinan debido a los “tabúes de la moda” por las proteínas, la clave está “indefectiblemente” en la cantidad, pues la calidad es lo que le va a permitir comer mayor cantidad o no.

Otro dato para moderarnos, es comer en platos pequeños y dividir el plato en tres: medio plato para los vegetales verdes preferiblemente crudos; un cuarto del plato debe ser para los carbohidratos no procesados y el otro cuarto, para las proteínas.

alimentación en proporciones

Lea también: ¿Los carbohidratos integrales engordan?

Traten de no adicionar azúcar a sus comidas, salsas y bebidas. Esto enmascara el real sabor de lo que se consume y lo peor, es que nos carga de muchas calorías que pudieramos disfrutar aumentado la cantidad de alimento para sentirnos más satisfechos. En sus casas o en los restaurantes, pidan que les pongan la salsa aparte para que puedan controlar la cantidad que le colocan a tus comidas.

Algo que me funciona, es tomarme un café negro o un té caliente cuando tengo ansiedad; además de tomarme uno o dos vasos con agua, antes de sentarme a la mesa. Hago meriendas pequeñas entre las comidas principales para no sentarme con mucho apetito en el almuerzo o la cena. Trato de consumir mis platos conscientemente, centrada en mi comida y lo hago lentamente para no comer de más y poder sentirme llena habiendo comido poco. Cuando como viendo la tele o hablando por teléfono lo hago muy rápido y tardo en sentirme saciada, por tanto siempre como de más.

Comiencen desde este momento a seguir estas recomendaciones, que imagino muchas ya habrán escuchado, pero que no sirven de nada si no las ponen en práctica.

Este es un extracto del artículo original publicado en Caraota Digital 

María Laura Garcia

Comenta y se parte de nuestra comunidad