Estados Unidos ha descubierto el primer caso de «superbacteria» resistente a los antibióticos de último recurso en su territorio, una temida cepa de la «Escherichia coli» que se halló por primera vez en China el pasado noviembre y que, según los especialistas, puede anunciar el fin de esas medicinas.

Tom Frieden director de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), expresó en una entrevista a The Washington Post, que «Básicamente (este descubrimiento) nos muestra que el final del camino no está muy lejos para los antibióticos, que posiblemente estemos en una situación donde tendremos pacientes en las unidades de emergencia o pacientes con infecciones urinarias para los que no tenemos antibióticos».

Científicos de Defensa detectaron el pasado mes la bacteria en la orina de una mujer de 49 años de Pensilvania relacionada al departamento y que no había salido del país en los últimos cinco meses, según expusieron hoy autoridades de salud de EE.UU. en varias entrevistas.

La cepa de esta bacteria contiene uno de los genes móviles que concede resistencia a la colistina, el antibiótico que las autoridades de salud utilizan como último recurso en los casos de las bacterias más difíciles de combatir.

Este develamiento «anuncia la emergencia de una bacteria verdaderamente resistente a todas las medicinas», borronean los investigadores de defensa en un estudio sobre el descubrimiento publicado en la revista especializada «Antimicrobial Agents and Chemotherapy».

La existencia del «gen mcr-1», la razón por la que esta bacteria es temible, se localizó por primera vez el pasado noviembre, cuando un estudio de científicos británicos y chinos manifestaron su detección en un pequeño grupo de personas, carne y animales en China.

«Dado que las bacterias pueden propagar estos genes entre ellas, se activa un contexto en la que podemos ver bacterias resistentes a todos los antibióticos conocidos. Y eso, por supuesto, es una perspectiva aterradora para todos nosotros», indicó a la PBS Beth Bell, del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Por ejemplo, si la «enterobacteria resistente a los carbapenemes (ERC)», considerada una «bacteria pesadilla» por los científicos, lograra resistencia a la colistina, sería imposible de combatir.

Esa bacteria mata a unas 600 personas al año en Estados Unidos y en 2015 se divisó en 44 instalaciones médicas del país.

«Como las bacterias se reproducen tan rápidamente, a veces hay mutaciones que permiten que cierta cepa supere a los antibióticos y adquiera resistencia a ellos», declaró Bell, directora de enfermedades infecciones emergentes en los CDC.

«Esto, por supuesto, subraya la importancia de usar antibióticos solo en el momento correcto y con la dosis correcta, porque el sobreuso de antibióticos, por supuesto, puede espolear que las bacterias desarrollen ese tipo de mecanismos de resistencia», agregó la especialista.

Por su parte, Friedman, «estamos en riesgo de un mundo post-antibiótico» y este escenario «no solo afectaría a pacientes con infecciones del trato urinario o neumonía, sino también a los 600.000 pacientes que cada año necesitan tratamiento contra el cáncer».

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Fuente: noticias.yahoo

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