Los alimentos para los niños pueden gustarles o no gracias a los colores que poseen. Aquellos que son verde, naranja, amarillo, rojo y púrpura no suelen ser los más atractivos para los niños, pues les toca competir con las golosinas y el sabor de los carbohidratos y frituras, que para nadie es un secreto sabemos suele ser mejor. Sin embargo, si desde pequeños se les crea el hábito de sustituir estos productos por proteínas, vegetales y frutas, se dará un gran paso en contra de las enfermedades del corazón.

La Organización Panamericana de la Salud estimó que para finales del año pasado casi 20 millones de personas podrían morir a causa de esta enfermedad que afecta a las arterias y a los vasos sanguíneos. Los ataques al corazón, los accidentes cerebrovasculares y la hipertensión forman parte de este grupo de patologías que se previenen desde la concepción.

Alejandro Córdoba

Alejandro Córdoba

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En el embarazo

Comer por dos no es válido durante esta etapa, aunque aumenten los requerimientos energéticos. Evitar los excesos desde el momento de la concepción es necesario para prevenir problemas del corazón, según lo afirma la pediatra y nutrióloga, Isabel Campos.

De igual forma la especialista explica que desde ese momento la alimentación juega un gran papel fundamental en la salud del ser que se está formando. Las madres muy obesas suelen tener altos niveles de glicemia e insulina en la sangre, lo que predispone a sus hijos a sufrir de obesidad, diabetes y aumentar el riesgo cardiovascular.

Si la progenitora no sigue una dieta balanceada, que posea los cinco grupos de alimentos en las cantidades adecuadas, esos hábitos no serán aprendidos por el niño, trayendo como consecuencia que este siga los malos ejemplos de su madre.

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Hábitos para la vida

Durante los primeros seis meses, la lactancia materna debe ser única y exclusiva, pues de esta forma cumple su papel protector contra esta patología. Al pasar ese período la alimentación complementaria debe iniciarse con vegetales y tubérculos, mientras que el pescado y las frutas cítricas deben dejarse para los últimos meses.

“Es mejor dar las frutas después de que acepten los vegetales porque éstas les gustan más”, dice Campos, quien aconseja que si el niño tiene unos kilos de más no se someta a regímenes restrictivos sino que se le enseñe a comer sano para detener el aumento del peso y canalizarlo con el crecimiento.

Alejandro Córdoba

Alejandro Córdoba

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Tentación 

Las golosinas tienen un poder de seducción sobre el paladar infantil y un efecto nocivo a largo plazo sobre la salud cardiovascular de los infantes. Se recomienda que no sean suministradas antes de los dos años de edad y que además no sean usadas como premio o castigo.

“Las chucherías no deben darse como premio porque no son nutritivas, causan adicción y crean confusión en el pequeño entre lo que se supone que es un refuerzo y lo que es un buen hábito alimenticio”, explica la psicopedagoga Beatriz Mondragón.

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