Recientemente, estudios han cuestionado la eficacia de los abdominales que normalmente realizamos (posición boca arriba con flexión dinámica de tronco y piernas elevadas o flexionadas), resaltando los riesgos que pueden traer para la salud, entre los que se han encontrado problemas a nivel perineal, aumento de la presión intra-abdominal, descendencia de la vejiga e incontinencia urinaria en mujeres, distención del complejo abdominal, disfunción sexual y hasta hernia discal por el aumento de la presión sostenida de la contracción muscular.

Las Técnicas Hipopresivas fueron creadas por el doctor en Ciencias de la Motricidad y especialista en rehabilitación Marcel Caufriez, enfocado a la reeducación uro-ginecológica en las mujeres después del parto. A partir de estas bases, desarrolló unas técnicas aplicadas a la prevención y mejora de la salud, la estética y el rendimiento deportivo, que hoy en día se han convertido en la alternativa a los métodos tradicionales para tonificar la musculatura del conjunto muscular lumboélvico, sin presionar las estructuras y órganos internos, ayudando a fortalecer y disminuir el contorno abdominal.

Entre los beneficios que las técnicas hipopresivas han demostrado aportar, están el aumento de la flexibilidad y disminución de dolores a nivel lumbosacro, mejora en la postura global, crecimiento del volumen de oxígeno que llega a los pulmones, así como el aumento del riego sanguíneo de víseras e incluso, del rendimiento sexual.

Contraindicaciones: mujeres en embarazo e hipertensión arterial, ya que mantener la respiración aumenta la presión sanguínea.

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Abdominales A Tu SaludSe hacen así…

1. Postura

Puedes adaptar varias entre ellas las del yoga. La básica es: ponerte de pie con las piernas de forma paralela a los hombros. Semiflexiona rodillas y cadera y coloca las manos rotadas hacia dentro sobre las rodillas. Ahora flexiona y arquea el tronco, y retrae el mentón lo más próximo al cuello que puedas.

2. Respiración

Toma aire por la nariz expandiendo lo que más puedas la caja torácica y vacía por la boca totalmente. Luego, tensiona y mete el abdomen tratando de tocar el ombligo con la columna. Observa cómo se forma una  hendidura en las clavículas. Empuja las vísceras hacia el diafragma, como simulando una inspiración forzada sin tomar aire (se recomienda en este momento, apretar el piso pélvico, de la misma manera en que lo hacemos cuando estamos aguantando ir al baño). Mantiene de 10 a 20 segundos la posición y exhala muy lentamente. Recupera el ritmo de tu respiración y vuelve a repetir el ejercicio de 5 a 10 minutos, 3 series.

Puedes realizar este ejercicio en varias posiciones como en cuadrúpedo o acostada levantando la cadera. Recuerda hacerlo con la dirección de un instructor físico o fisioterapeuta. Si haces estos ejercicios todos los días, en poco tiempo verás tu abdomen con más forma y tonificado, con el plus de que tu salud se mantendrá en buenas condiciones en el futuro.

Fuente: Cromos.

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