Un estudio demostró que el aceite de una especie de pino europeo inhibía el apetito y con eso generaba una baja de peso. Especialistas del Centro EULA, la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) y las facultades de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la U. de Concepción de Chile a partir de allí comenzaron a estudiar hace cinco años si esas propiedades se replicaban con el ácido pinolénico y otros compuestos del aceite que se extrae de la semilla del Pinus radiata.

Aparentemente eso no ocurría. “Al estudiar su efecto en ratones obesos, los investigadores vieron que el grupo que tenía alimento con aceite de pino comía lo mismo que el que no lo tenía. No se generaba sensación de saciedad ni se inhibía el apetito”, comentó  Juan Pablo González, ingeniero de gestión tecnológica de la UDT.Pino

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Sin embargo, pese a que los ratones comían la misma cantidad que los grupos de control, al analizar su sangre mostraban una menor resistencia a la insulina, un indicador de prediabetes.

Aun más sorprendente, estos regulaban su ingesta de alimento, espaciándola a lo largo del día. “Este es el sueño del nutricionista: comer moderadamente, pero cada 3 a 4 horas para optimizar el metabolismo de la insulina. Con eso se digieren mejor los carbohidratos y grasas y se consigue bajar de peso”, dice González.

Y eso es lo que ocurrió con los ratones. Pese a comer la misma cantidad de alimento, comenzaron a bajar de peso. El aceite de pino insigne había actuado como un sensibilizante natural de la insulina.

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Pruebas en humanos

El hallazgo de dicho estudio abre la posibilidad de elaborar cápsulas de aceite de pino como un nutracéutico para ayudar al tratamiento del síndrome metabólico. Para eso, ya se están postulando a financiamiento, para que se permita producir las 20 mil cápsulas de aceite necesarias para validar el estudio en humanos. Estas serían producidas por el Laboratorio Pasteur, socio del proyecto.

Fuente: Economía y Negocios