En su peor momento, cuando la quimioterapia había dejado a Thomas Van der Plaetsen sin cabello y muy débil, su hermano, entrenador y fan Michael pensaba que sus posibilidades de regresar eran minúsculas. Ahora, un año y medio después este atleta va a los Juegos Olímpicos de Río como campeón europeo de decatlón.

El hecho de no ganar medallas sería lo menos importante. El regreso a la competencia de 10 eventos que corona al «atleta más grande del mundo» sería su mayor victoria.Thomas Van der Plaetsen 1

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«Fue un largo camino», dijo el belga. «Si puedo llegar y convencer a una sola persona que conserve el optimismo en semejante situación, lo consideraré una victoria».

Aunque la vida le había propinado varios golpes como la muerte de su padre cuando él tenía 20 años, el joven atleta nunca se quiso rendir y logro llegar a la gloria en 2014 cuando ganó una medalla de bronce en los campeonatos mundiales de atletismo bajo techo. Pero poco después recibió una carta de las autoridades antidopaje: donde le notificaban de un resultado anormal en el test de la hormona HCG, que suele indicar dopaje.

Lo que vino luego no fue para nada agradable, Van der Plaetsen sabía que no había ingerido sustancias prohibidas y buscó otra explicación. Así descubrió que tenía cáncer de testículos.Thomas Van der Plaetsen 2

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Para un hombre y un atleta, las dos posibilidades eran bastante aterradoras, ya que significaban el probable final de su carrera y una drástica alteración en su vida. Pero como sospechoso de dopaje, le obligó a declarar públicamente su enfermedad. A esto siguieron la operación para extirpar el tumor y tres meses de quimioterapia. Luego de otros tres meses reapareció como atleta para recibir la «Espiga de Oro» belga por su medalla de bronce en los campeonatos bajo techo.

Fuente: Primera Hora

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