Girar la cabeza puede ser una dura experiencia. Mareos, nauseas, vómitos, cefaleas,  oídos tapados y ruidos internos son parte de las percepciones que describen los pacientes con laberintitis. “Se trata de una sensación rotacional de objetos –de corta duración- desencadenada con los movimientos de la cabeza y asociada, en oportunidades, a los síntomas descritos”,   comenta  Oswaldo Henríquez León, otorrinolaringólogo.
Las causas de este trastorno auditivo son múltiples. “Síndromes virales que generan inflamación del nervio auditivo, enfermedades del oído interno, infecciones del oído, trastornos metabólicos, enfermedades genéticas, interacciones medicamentosas en pacientes polimedicados, ingesta acentuada de cafeína o té y, en un porcentaje bajo, lesiones tumorales”, explica el experto.
Todos somos vulnerables a padecerlo sin importar el sexo ni la edad. El consumo de altas cantidades de alcohol, el tabaquismo, el estrés, los antecedentes de alergia, las infecciones respiratorias, entre otros, son factores que aumentan la disposición a sufrir de laberintitis. Eso sí, hay mayor incidencia en adultos y menor en niños.
Diagnóstico y tratamiento

La exploración médica es esencial y, algunas veces, requiere de estudios complementarios de audición o imágenes para obtener un diagnóstico correcto. “Dependiendo de la causa de la laberintitis se pueden aplicar tratamientos con fármacos antivertiginosos y diuréticos combinados con dieta y maniobras vestibulares”, explica.

No atender a tiempo este padecimiento podría traer como riesgo traumatismos por caídas, disminución de audición (reversible o irreversible) y  trastornos neurológicos. Se recomienda a quienes padecen laberintitis evitar caminar solos, disminuir la ingesta de sal, cafeína y té. “En caso de presentar disminución de audición brusca o alteraciones neurológicas ir, de inmediato,  al especialista”, acota el entrevistado. Es vital estar atento a las señales del cuerpo y buscar apoyo profesional que le puede aportar atención oportuna y mayor calidad de vida.
Fuente viva:    Oswaldo Henríquez León, otorrinolaringólogo. Teléfonos: (0212) 574.6468 / 571.9902. Fuente digital: http://www.nlm.nih.gov
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