Aunque te parezca poco relevante, limpiar las parrilleras es de suma importancia para la salud, pero hay que hacerlo de forma adecuada. Sabemos que muchos tienen la costumbre de usar cepillos de alambre para ello, pero te contamos un secreto, este habito puede llevarte a la clínica.

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¿Qué hay detrás de los cepillos de alambre?

Estos cepillos están hecho de un material que suele desprenderse con facilidad, y estas cerdas terminan por incrustarse en los alimentos que allí se cocinen, los cuales, al ingerirse, se pueden terminar encajando en los tejidos a su paso por la boca, faringe, esófago o vías digestivas.

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Parrilleras ¿Buenas o no?

Las parrilleras no son malas, el problema radica en la forma o en los utensilios que se utilizan para limpiarlas.

El desprendimiento de las cerdas de estos cepillos de alambre ocurre muchas veces sin que la persona pueda percartarse de ello. A veces caen en los alimentos y esto provoca que fibra metálica contamine los productos.

Según un estudio publicado por la revista Otolaryngology-Head and Neck Surgery, entre 2002 y 2014 se registraron, solo en EE.UU., más de 1500 lesiones en los servicios de urgencias, todas a causa de la ingesta de cerdas de alambre de acero, provenientes de cepillos para limpiar parrilleras.

“La estimación no incluye los casos que se presentan en las urgencias de ambulatorios, por lo que, claramente, el problema está infradiagnosticado”, cometó David Chang, médico y uno de los responsables del artículo.

Para enterarte de más no dejes de ver el siguiente video

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Fuente: ATS / El Mundo

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