La lectura de la presión arterial tiene dos cifras, dadas en milímetros de mercurio. La primera cifra, o superior, mide la presión en las arterias cuando el corazón late. Esa es la presión sistólica. La segunda cifra, o inferior, mide la presión en las arterias entre los latidos. Esa es la presión diastólica.

De manera general, una presión arterial diastólica se considera baja cuando es de 60 milímetros de mercurio o menos. No obstante, la presión arterial normal varía de una a otra persona. Si su presión arterial diastólica se encuentra constantemente por debajo de 60 milímetros de mercurio, pero usted no presenta ningún problema por ello, tal vez no sea necesario hacer nada.

Los síntomas notorios de la generalmente incluyen mareo, aturdimiento o desmayo. Si usted presenta esos u otros síntomas que pueden relacionarse con la presión arterial baja, quizás sea preciso investigar más para descubrir la posible causa y brindarle el tratamiento adecuado.

Ilustración médica del mecanismo y medición de la presión arterial

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Causas

En algunos casos, los medicamentos pueden ser la causa de la presión arterial baja. En particular, los medicamentos destinados a reducir la presión arterial, conocidos como antihipertensivos, pueden ir demasiado lejos en la dirección opuesta y reducirla más allá de un nivel sano.

Los antihipertensivos incluyen a los diuréticos, a los bloqueadores alfa y a los bloqueadores beta. Otros medicamentos que también pueden conducir a presión arterial baja son los fármacos para la enfermedad de Parkinson, ciertos tipos de antidepresivos y el fármaco sildenafil, particularmente combinado con medicamentos para el corazón.

Una enfermedad subyacente puede asimismo desencadenar presión arterial baja. Por ejemplo, los problemas del corazón, tales como frecuencia cardíaca extremadamente baja, problemas con las válvulas cardíacas e insuficiencia cardíaca. Igualmente, los trastornos endocrinos, como la insuficiencia suprarrenal, también pueden desencadenar una baja en la tensión arterial.

Otras afecciones, entre ellas la deshidratación, la pérdida de sangre, una infección grave y una reacción alérgica fuerte, pueden bajar la tensión. Sin embargo, estos trastornos normalmente causan un descenso repentino y drástico.

Otra posible causa es la extrema rigidez de las arterias. Muy a menudo, hacia los 55 o 60 años de edad, las arterias empiezan a perder un poco de su flexibilidad.

Para tener en cuenta

Cuando la presión arterial diastólica está constantemente por debajo de lo normal, posiblemente haya que evaluarla. En los jóvenes que no toman medicamentos ni presentan síntomas, tal vez no se necesite ningún tratamiento; no obstante, todavía es buena idea hablar con el médico al respecto. Si usted toma medicamentos, consulte con el médico para revisar su lista de medicamentos actuales.

Si su médico sospecha que un trastorno subyacente puede ser la fuente del problema, entonces quizás sea necesario hacer otros exámenes. De igual manera, valdría la pena hablar con el médico acerca del control de cualquier factor de riesgo vascular que pueda cambiarse, tal como fumar, o tener colesterol alto, diabetes y obesidad. Cuando una enfermedad lleva a que la presión arterial diastólica sea baja, el tratamiento exitoso del problema también puede eliminar la presión arterial baja.

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