Yordi Arteaga, especialista en entrenamiento funcional y entrenador máster del Functional Training System, explica que este tipo de deporte es una evolución del entrenamiento clásico de musculación y tonificación, en el que se incorpora la búsqueda de un cuerpo estable, móvil, fuerte y preparado para la vida diaria. “En vez de entrenar músculos aislados, se entrena la cadena muscular completa”.

El entrenamiento funcional utiliza implementos como cuerdas de suspensión, balones médicos, tablas de equilibrio, entre otros, para crear circuitos de ejercicios.

Las personas que tengan lesiones en las articulaciones o en la columna pueden practicarlo, siempre y cuando acudan a un especialista que les ayude a sanar. Luego de esto, pueden iniciar este tipo de rutina que incluso les ayudará a prevenir la reaparición del malestar.

En otros casos, este tipo de entrenamiento no puede ser practicado por personas con condiciones degenerativas osteoarticulares, laberintitis, embarazados o diabéticos.

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Hasta 900 calorías

En una sesión de entrenamiento funcional, que puede ser de 20 ó 60 minutos, asegura Yordi Arteaga que se pueden quemar entre 450 y 900 calorías, porque son ejercicios intensos.

“Como se trabaja el músculo de forma grupal, se logra quemar mayor cantidad de calorías en menos tiempo”, indicó Artega.

¿Desde casa?

El entrenador no desestimó que rutinas como el Insanity o Focus T25 (los cuales califican como parte de este tipo de entrenamiento) se hagan viendo videos desde la casa. Sin embargo, sugirió estar bajo la supervisión de un entrenador.

Fuente: Yordi Artega, entrenador máster del Sistema de Entrenamiento Funcional/Twitter: @yordiarteaga/Telf: 0412.735.1728

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