cambios intestinales
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Existen dos tipos de diarrea, para que entiendas las diferencias entre una y otra primero comencemos por definir la diarrea bacteriana.

Esta se caracteriza por un aumento en la frecuencia y disminución en la consistencia de las evacuaciones. Es un trastorno que la mayoría de las personas ha experimentado alguna vez en su vida.

Cuando el origen de esta alteración es infeccioso puede ser viral, bacteriana o parasitaria y, de no atenderse a tiempo puede llevar a la persona a la deshidratación y/o desnutrición.

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En cambio la diarrea infecciosa comúnmente inicia al consumir agua o alimentos contaminados con heces fecales o también por haber estado en contacto con alguna persona que tiene diarrea y no tiene una buena higiene con sus manos.

El manejo de la diarrea va encaminado a prevenir la deshidratación del paciente. Aquí el consumo de líquidos acompañado de un antidiarreico es esencial para conseguir sanar rápidamente.

Para conocer más del tema entrevistamos al gastroenterólogo Daniel Brinceño, él nos explicará en el siguiente audio cuáles son las causas y los factores de riesgo de la diarrea bacteriana o enteritis por Campylobacter.

 

Bacterias cuasantes de la diarrea bacteriana 
  • Escherichia coli. Se contrae a través de agua o alimentos contaminados. Afecta a los niños durante sus primeros años de vida. Asimismo, puede desencadenar colitis hemorrágica, lo que se traduce en una diarrea súbita con sangre.
  • Salmonella enteritidis. Se encuentra en la carne de aves mal cocida y huevos; también puede adquirirse al tocar reptiles, tales como; tortugas o iguanas y luego llevarse los dedos a la boca sin haberlos lavados antes.
  • Campylobacter. Infantes y jóvenes son los más afectados por este microorganismo. Suele encontrarse en el pollo crudo o a medio cocer.
  • Shigella. Se contagia en las familias, hospitales y centros de cuidado infantil; es más común en niños entre 2 y 4 años de edad, porque se infectan más fácilmente.
  • Clostridium difficile. Aunque vive en los intestinos de muchas personas, en algunas se desarrolla descontroladamente causando diarrea acuosa, fiebre, pérdida de apetito, náuseas y hasta dolor o molestia abdominal.

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Fuente: ATS / Daniel Brinceño, gastroenterólogo / Salud y Medicinas

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