La fiebre de oropouche aunque su nombre no resulta familiar, sí tiene síntomas comnes: fiebre, mareos, dolor de cabeza, debilidad, erupciones en la piel, dolor en las articulaciones y en los músculos.

A diferencia del zika, el dengue, la fiebre amarilla, la chikungunya, y el mayaro, que son enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, la fiebre oropouche es transmitida por el mosquito culex.

Y uno de los elementos distintivos de este zancudo, es que tiene un rango de acción más amplio que el del Aedes aegypti porque se adapta mucho mejor al frío.

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«Es un mosquito subtropical que se encuentra en América del Norte, del Sur, Australia, Asia, África, el Medio Oriente y Nueva Zelanda. Es marrón, su tórax y sus alas más oscuras que el resto de su cuerpo», de acuerdo al Instituto de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Florida, en Estados Unidos.

Y así explica su modus operandi: «Actúa en las noches y se alimenta de sangre de forma oportunista».fiebre de oropouche 1

No se ha determinado un vector específico en la transmisión de la enfermedad, según un artículo publicado en 2016, pero hay varios sospechosos:

  • Coquillettidia venezuelensis.
  • Ochlerotatus serrato.
  • Culex quinquefasciatus.
  • Culicoides paraensis.

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La fiebre de oropouche ¿peligrosa?

El virus fue descubierto en la década de los 50 en Trinidad y Tobago.

Desde entonces se han registrado casos en comunidades urbanas y rurales de Brasil, Ecuador, Panamá y Perú.

«No sabemos si seguirá expandiéndose o si es una fase, pero con el zika aprendimos que es posible que un arbovirus (virus transmitido por artrópodos como mosquitos), prácticamente desconocido, pudiera propagarse al punto de convertirse en una amenaza mundial».

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Gatherer opina que, si se dieran las circunstancias,  fiebre de oropouche y el mayaro podrían comportarse de manera similar al zika.

«Por eso hay que seguir su evolución, para evitar que se repita lo que ocurrió con el zika. Cuándo nos dimos cuenta del problema que representaba el zika, ya estaba fuera de control», afirma Gatherer.

La mejor forma de controlarlo es la prevención a través de medidas similares a las que se han tomado para manejar al zika y a sus parientes.

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Fuente: T13

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