Uno de los derechos fundamentales de los niños es vivir en familia rodeados de amor y calor de hogar. Sin embargo la crisis política, social y económica de muchos países latinoamericanos nos presenta un escenario muy distinto. Nos encontramos con niños dejados atrás por sus padres, quienes han emigrado con la esperanza de abrirse camino en otro país y poder reunirse de nuevo con sus críos a la brevedad posible. En la actualidad, los venezolanos somos parte de esta preocupante realidad y nos ha tocado vivir de cerca el fenómeno de las familias transnacionales.

Cada vez son más los padres que comparten conmigo, en foro chats y consultas online, la situación de desesperación que los ha llevado a tomar la difícil decisión de separarse de sus hijos por un tiempo, mientras ellos consiguen trabajo en el país huésped y se establecen de forma permanente, antes de dar el gran paso de traerse a los niños con ellos.

Los pequeños son dejados al cuidado de abuelitos, tíos, padrinos y primos, quienes toman el rol de guardianes de estos chicos durante la ausencia física de papá y mamá.

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Para muchos emigrar sin los hijos hace que el proceso de encontrar un buen trabajo. vivienda y tramitar procesos legales de inmigración, sea más rápido y sencillo. Se busca proteger a los niños de la incertidumbre que caracteriza dejar el país de origen y aventurarse en tierras lejanas en búsqueda de una mejor calidad de vida para los miembros de la familia. ¿Pero cuáles son los efectos de esta separación temporal? ¿Qué ocurre cuando los niños que dejamos atrás son todavía muy pequeños para entender nuestras razones? ¿Qué hacer para lograr transitar este camino de forma positiva y enfrentar los retos que conllevan el vivir lejos y crecer sin la presencia física de los padres?

El Dr. Peter Kleponis en su publicación Comprehensive Counseling Services and The Institute for Marital Healing en West Conshohocken, Pennsylvania establece que mantener contacto constante con los hijos es fundamental para que el proceso de separación sea menos difícil para los niños. Los chicos necesitan recibir llamadas telefónicas de sus padres. cartas, postales, hacer vídeo conferencias a través de Skype, Facetime y otros proqramas en linea frecuentemente. Los padres tienen que permanecer emocionalmente en la vida de sus niños y formar parte de su día a día para que el vínculo padre-hijos no se rompa y se eviten resentimientos por parte de los menores. Así mismo, la Dra. Crawford-Brown, en su publicación Who will save our children: The plight ot the Jamaican child in the nineties, explica que estos niños son dejados a cargo de familiares y amigos que les brindan comprensión y buen trato, pero que nunca podrán suplantar el apoyo psicológico que un padre puede dar. De allí la necesidad imperativa de crear un plan de acción que permita telefonear con frecuencia y demostrarle a los chicos que no se les ha abandonado.

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En conclusión, muchas familias se ven en la posición de tener que separarse y esperar reunirse con sus hijos después de un tiempo. Es una realidad que debe ser aceptada y en ningún caso juzgada. Ahora bien. debemos actuar de forma tal que las consecuencias emocionales sean lo menos severas tanto para los progenitores como para los hijos. Por ende, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

-Entre más corta la edad de los hijos, más difícil será que entiendan los motivos que nos llevan a tomar una decisión de esta magnitud.

-Mantener contacto frecuente con los niños es imperativo para preservar la unidad familiar incluso en la distancia.

-Compartir con abuelos, tíos y demás miembros de la familia a cargo de los niños, los lineamientos principales de crianza que se practican en casa. Continuidad es factor importante para conservar rutinas hogareñas que le den estabilidad emocional a los hijos aun cuando se está lejos.

-En el momento del reencuentro, darse el tiempo necesario para conocerse nuevamente, aceptando que los hijos han crecido mientras los padres se encontraban ausentes físicamente, y que dichos cambios muchas veces implican redefinir roles familiares.

-Por último, no olvidar que la ayuda y la asesoría de terapistas y psicólogos infantiles representa una herramienta eficaz ante la presencia de problemas de conducta severos y/o depresión por parte de cualquiera de los miembros familiares afectados.

familias transnacionales

 

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