“Los niños con Asperger no tienen límites, los límites se los ponemos nosotros”.  A esta conclusión ha llegado Delvalle Figueredo, madre de Alejandro Robles, quien a la edad de 3 años fue diagnosticado con el Síndrome de Asperger y que hoy, gracias al apoyo de su familia, de sus maestros y compañeros de clase, ha logrado integrarse y desenvolverse en todas las actividades propias de un niño de su edad; adquiriendo cada día herramientas que le servirán para desenvolverse sin problemas en su futuro.

Desde el año 2007, cada 18 de febrero se celebra el Día internacional del Síndrome de Asperger. Esta condición se incluye dentro de los trastornos del espectro autista y se ha institucionalizado la fecha con el objetivo de darle visibilidad al síndrome y concienciar a la población.

A continuación le presentamos la historia del pequeño Alejandro, fiel reflejo de la cotidianidad del Asperger y de experiencias que pueden ser referencias prácticas y útiles para  entender esta condición, favorecer la convivencia y lograr desarrollar al máximo las potencialidad de quienes padecen este síndrome.