Cada vez que comparto con un médico especialista, haciendo mi trabajo, le escucho hablar sobre lo importante que es procurarnos, para mantener nuestro bienestar, una  alimentación equilibrada, y llegados a este punto, lo conveniente que es que nuestra fuente de carbohidratos y nutrientes provenga del consumo de frutas y verduras; es decir, lo que los expertos llaman comer en colores.

Los gurús en alimentación recomiendan ingerir un mínimo de dos raciones diarias de fruta para evitar enfermedades importantes como las cardiovasculares, el cáncer  y en especial el sobrepeso; pero son muy pocos, lo que lo hacen a diario.

Foto. Alejandro Córdoba

Y este panorama es un poquitico más complejo pues según los análisis alimentarios que han sido divulgados hasta ahora, cuanto más joven es la población, menos fruta consume, incluso muchos no las ingieren ni siquiera en el desayuno, contradiciendo los consejos de los nutricionistas y nutrológos.

En el caso de los niños es más complejo porque generalmente manifiestan que no les gusta la fruta y prefieren otros postres; por eso aquí les comparto lo que opino podría ser la solución y que comienza por crear el hábito con el ejemplo.

Lea también: ¡Cuidado con los “gorditos”!

¿Cómo hago para comer más fruta?

Sin un consumo mínimo de fruta al día, es decir, de dos piezas, es imposible hablar de una dieta equilibrada según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS, ha establecido que una ración de fruta equivale a 80 gr, es decir, a una pieza de fruta, aproximadamente.

Por otra parte, recomiendan un plato de verduras crudas de diferentes colores: lechuga, zanahoria o remolachas ralladas, ají, tomate, repollo, etc.. Un plato de verduras cocidas de diferentes colores: remolacha, calabaza, calabacín, papa, etc.. Más dos frutas medianas o cuatro chicas o dos tazas de frutas en trozos.

zanahorias-a-tu-salud

Foto. Alejandro Córdoba

Estos alimentos aportan a nuestro cuerpo vitaminas, minerales, fibra y agua, sustancias que en general son muy necesarias para su normal funcionamiento del organismo.

Lea también: ¿Existe la adicción a los carbohidratos?

Ahora bien, qué hago para cambiar mis hábitos y comer más cantidad de verduras y frutas, que es la pregunta planteada. Le consulté a un amiga nutricionista, Sandra Suárez, y esto fue lo que me sugirió:

  • Probar frutas y verduras distintas a las que comen habitualmente.
  • Elegir frutas y verduras en función de la época del año, pues son más accesibles y por tanto económicas.
  • Agregar a su dieta diaria una fruta, preferiblemente entera, a nuestro desayuno como carbohidrato, obvien los jugos.
  • Tengan a las frutas como la primera opción para las meriendas.
  • Ante las bebidas artificiales o gaseosas, prefieran los jugos de frutas, sin azúcar, y mezclados con agua para rendirlos y restar calorías.
  • Desde chiquitos, ofrézcanle a los niños verduras y frutas variadas preparadas de forma divertida aprovechando sus colores.
piña-a-tu-salud

Foto. Alejandro Córdoba

Lo importante mis amigos, es que a partir de hoy,  yo al menos, para seguir avanzando en el camino que elegí, el de el aprendizaje de hábitos para mantenerme saludable por más tiempo, me comprometo a luchar con mis mal aprendizaje alimenticio de la infancia y aumentar mi consumo de verduras más frutas variadas.

Lea el texto original en Caraota Digital 

María Laura Garcia

Comenta y se parte de nuestra comunidad