Las lombrices son gusanos blancos que aparecen con mucha frecuencia en la edad infantil, siendo una de las principales causas de dolor abdominal y diarrea en niños. Estos parásitos se alojan generalmente en el intestino grueso de los menores, midiendo aproximadamente 5mm. Existen dos estadíos por los que pasan las larvas:  protozoario (bacteria que produce la amebiasis) y helmintos, que viene siendo la verdadera lombriz. 

En conversación con la pediatra y puericultura, Ana María Castro, comentó que esta infección “generalmente afecta a los pre-escolares y escolares en edades comprendidas entre los 2 y los 10 años aproximadamente”.

Castro indicó que “la infección puede ser de persona a persona o de manera fecal u oral, es decir, la contaminación de manos con las heces que se lleva a la boca, bien sea a través del agua, alimentos contaminados o tierra”. En ese sentido recomendó mantener de manera adecuada la higiene de los más pequeños de la casa para evitar este tipo de contagio.

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¿Cuáles son los síntomas?

Reconocer la existencia de estos huéspedes en el organismo de nuestros hijos es muy sencillo, ya que puede “manifestarse con dolor abdominal asociado, o no, a diarrea con o sin sangre; también con vómitos o fiebre y algunos refieren hasta prurito o picazón anal a predominio nocturno” aseveró la pediatra; y agregó que estos parásitos en oportunidades pueden ser complemente asintomáticos, es decir, que no presentan síntomas alguno.

Una vez se sospeche la existencia de las lombrices lo recomendable es asistir con un especialista. En estos casos con un pediatra para determinar el tratamiento adecuado para expulsarlas. “Dependiendo de los síntomas que puede presentar el niño se indica tratamiento desparasitante referido por su pediatra”, subrayó Castro. También sugirió aplicar este procedimiento anualmente, así el infante se encuentre sano y no presente síntomas.

¿Cómo se puede prevenir?

Es importante tomar en cuenta estas recomendaciones y educar a los más pequeños a fin de mantener las normas higiénicas dentro y fuera del hogar.

  • Lavarse bien las manos sobre todo después de ir al baño.
  • Mantener cortas las uñas de tu hijo para evitar que se rasque y, consecuentemente, la formación de llagas.
  • Limpiar muy bien con agua y jabón la zona anal del niño una vez haya ido al baño.
  • Lava las sábanas, la ropa y toallas que haya usado el niño infectado, el mismo día que sea desparasitado. No sacudir la ropa contaminada; de lo contrario, los huevos pueden pasar al aire y caer en otras superficies de la casa.
  • Desinfectar los sanitarios del hogar para evitar cualquier contagio.

Para contactar a la Dra. Ana María Castro puedes escribirle al correo: amcveroes@hotmail.com o a través de su cuenta en Instagram @tupediatraccs

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