Un vientre tonificado alargará nuestra zancada al correr y absorberá el impacto de nuestros pasos, incrementando los beneficios del entrenamiento.

Casi todos presentamos una descompensación “popa-proa”; es decir, nuestra musculatura lumbar suele estar mucho más desarrollada que la abdominal, pues la parte baja de la espalda interviene en casi cualquier movimiento del tronco.

Para evitar que la columna cargue con mucho peso al cumplir su función de mantener el equilibrio del cuerpo y que el tronco no se desestabilice ante cualquier ejercicio, debemos tonificar los músculos del abdomen.

Abdominales  concentrados con  flexión alternada  de piernas

Fortalecer abdominales

1 Acuéstense boca arriba con las piernas extendidas y separadas un poco más allá del ancho de sus caderas.

2 Eleven sus brazos completamente extendidos a nivel de los hombros. Al mismo tiempo suban una de sus piernas, flexionando hacia el pecho su rodilla y separando ligeramente del piso las escápulas o huesos planos de la espalda. Regresen las escápulas a su posición inicial y extiendan la pierna para reiniciar el movimiento con la otra.

Según Glen González, fisioterapeuta y asesor de A Tu Salud, “este ejercicio otorga resistencia, estabilidad, flexibilidad y fuerza a la zona abdominal, cintura escapular y caderas”.

Abdominales con  rotación de caderas con  piernas  elevadas y semiflexionadas

fortalecer abdominales

1 Acuéstense boca arriba con las piernas totalmente juntas, semiflexionadas y elevadas del piso, con los brazos apoyados a ambos lados del torso y extendidos hacia las caderas.

2 Giren su torso y piernas hacía un lado de sus caderas. Regresen a la posición inicial para reiniciar el movimiento hacia el lado contrario.

Indica González que “este ejercicio otorga resistencia, estabilidad, flexibilidad y fuerza a la zona abdominal y las caderas”.

Abdominales con rotación  de caderas

fortalecer abdominales

1 Acuéstense boca arriba con las piernas flexionadas y separadas un poco más allá del ancho de sus caderas. Eleven sus brazos extendidos a nivel de sus hombros, juntando las palmas de sus manos.

2 Contraigan su abdomen rotando el torso y lleven sus brazos a un lado del cuerpo en dirección a sus caderas. Regresen a la posición inicial para reiniciar el movimiento hacía el otro lado de sus caderas.

“Este ejercicio otorga resistencia, estabilidad, flexibilidad y fuerza a gran parte de la zona abdominal y la cintura escapular”, acota González.

AGRADECIMIENTOS • Glen González: Fisioterapeuta. E-mail: fisiototaltraining@hotmail.com

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