Las personas con EPOC u otras enfermedades capaces de reducir los niveles de oxígeno pueden necesitar suplementación de oxígeno cuando vuelan, aunque no usen oxígeno en casa.

La presión atmosférica disminuye, a medida que el avión decola y gana altitud. Las cabinas presurizadas limitan esa disminución de forma considerable, pero no completamente.

Las regulaciones federales exigen que la presión en cabina equivalga a una altitud menor a 2438 metros (8000 pies) sobre el nivel del mar. La mayoría de las personas logra manejar ese nivel de presión, aunque no deja de ser casi igual a encontrarse a una distancia de un cuarto o un tercio de la cumbre del Monte Everest; sin embargo, cuando uno padece una enfermedad pulmonar, eso puede ocasionar problemas.

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La presión atmosférica baja disminuye la velocidad con la que el torrente sanguíneo absorbe oxígeno. Si usted ya tiene el problema de bajo oxígeno en tierra, según ocurre con frecuencia ante la EPOC, incluso una pequeña disminución en el flujo de oxígeno puede afectarle. Toda mayor demanda corporal de oxígeno, aunque sea para algo tan simple como levantarse e ir al baño, puede afectarle más, lo que potencialmente lo dejaría con problemas respiratorios en el avión.

Solicite oxígeno

Los requerimientos de las aerolíneas comerciales para llevar oxígeno en el avión varían, así que consulte directo a la aerolínea. Además, los vuelos internos en otros países también pueden tener regulaciones diferentes. La mayoría de las aerolíneas exige que se les notifique con por lo menos 48 horas de anticipación, o antes en caso de vuelos internacionales; además, posiblemente necesite un documento escrito por su médico acerca de su requerimiento.

Algunas aerolíneas cuentan con sistemas de oxígeno suplementario, aunque usted también puede arrendar un concentrador portátil que funciona con pilas y llevarlo consigo para tenerlo a mano durante las escalas y al arribar a su destino. Los concentradores portátiles deben ser autorizados por la Administración Federal de Aviación para vuelos domésticos, y por la Organización Internacional de Aviación Civil para vuelos internacionales.

Cuente con suficiente tiempo, preferentemente semanas o meses de anticipación, para confirmar que tiene todo lo necesario y aclarar cualquier duda que tenga. Si tiene un concentrador portátil, asegúrese de llevar suficientes pilas para que duren sin problema más del tiempo del viaje, en caso de que surjan retrasos inesperados.

Adaptado de Mayo Clinic Health Letter