De un tiempo para acá en Venezuela los ciudadanos vivimos envueltos en situaciones estresantes de diverso origen que ciertamente nos sumergen en un estado de ansiedad permanente. Lamentablemente, no es extraño sentir miedo o angustia excesivos, así como alteraciones conductuales, que terminan generando un malestar físico y mental significativo que interfiere en nuestra cotidianidad. La aparición del mencionado temor puede ser abrupto o paulatino, y pueden mantenerse en el tiempo o ser recurrente.

Tener manifestaciones cortas de ansiedad puede ser deseable para el manejo de las exigencias diarias, me refiero a una ansiedad normal, pero cuando sobrepasa los límites de adaptación de la persona, es cuando se convierte en una patología que posteriormente pueden terminar afectando no sólo la salud emocional, sino también la salud física como ya les había comentado en la columna anterior.

Palpitaciones o aceleración de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, miedo irracional, preocupación por múltiples factores, escalofríos, sobresaltos frecuentes, dolor en el pecho o en el abdomen y en otras áreas corporales, sudor y frío, mareos, sensación de hormigueo, asfixia o ahogo, incluso temblores o sacudidas, facilidad para fatigarse, inquietud, irritabilidad, problemas para concentrarse, desordenes con el sueño y dificultad para relajarse”, según el Psiquiatra Luis Madrid (especialista en trastornos de ánimo y trastornos afectivos. Twitter: @luismadridp), pueden ser expresiones de un trastorno de ansiedad; lo cual debe ser tratado como una patología clínica de cuidado.

ansiedad trastorno de ansiedad

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Si ustedes han experimentado algunas de estos síntomas, tengan en cuenta que mientras más tarden en abordar medicamente un trastorno de ansiedad, más severo y causante de discapacidad puede llegar a ser su cuadro, lo que también puede terminar afectando a sus familiares”, explicó el Dr. Madrid.

¿Qué hacer?

El Dr. Luis Madrid enumeró rápidamente los siguientes aspectos y/o recomendaciones que debemos considerar para no dejarnos arropar por la ansiedad:

Para afrontar la ansiedad, lo primero que debemos hacer, es aceptar lo que está ocurriendo y no huir del proceso, por tanto es imperante: afrontar y resolver.

Otro dato es RESPIRAR LENTO y PROFUNDAMENTE. Así enviamos un mensaje de retroalimentación positiva y relajante a nuestro cerebro.

No saturarnos es esencial, así como evitar o corregir los pensamientos catastróficos o las deducciones sin fundamento.

Hablar y expresar los sentimientos con personas que nos escuchen activamente y que sean de nuestra confianza, sin atropellarlos con un discurso angustiante. También debemos escuchar sus respuestas con respecto a lo que nos sucede.

Aprender a ser asertivo es mandatorio. Tenemos que manejar adecuadamente nuestros niveles de agresividad y pasividad, ubicándonos en una zona media; además de aprender a decir NO cuando no queramos escuchar o hacer algo.

Vivamos lo más lentamente que podamos. Si es mucha nuestra ansiedad, debemos disminuir el número de actividades y compromisos. Administren relajadamente su tiempo de ocio. Hablen con calma, coman lento, dúchense lentamente con agua tibia, etc.

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Estrés-Ansiedad

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Procuren no estar siempre preocupados y ocúpense de las cosas, pero sin sobre ocuparse ya que con ello pudiéramos colapsar o paralizarnos. Céntrense en el presente, el pasado no son más que recuerdos, y el futuro una proyección o expectativa. TODO ES TRANSITORIO EN LA VIDA Y EL UNIVERSO, a veces queda simplemente esperar la ocurrencia y resolución de algunas cosas.

Descansen lo suficiente. Duerman si les es posible 8 horas diarias.

Realicen actividades que les gusten o les den placer. ES vital, en medio de la crisis, buscar espacio, al menos de una hora, para ello.

Realicen algún tipo de actividad física aeróbica diariamente. Aunque sea una caminata de 30 minutos, preferiblemente en la mañana, al aire libre y donde se contacte con otras personas y mascotas.

Busque la manera de reírse, ya que, la risa nos permite liberar dopamina, endorfinas y serotonina en el lóbulo frontal del cerebro, lo cual se asocia con la placidez y la relajación.

En la medida de lo posible cuiden su alimentación. Coman verde, legumbres y proteínas, más eviten los psicoestimulantes y azúcares refinados.

No busquen salidas rápidas o abruptas de las situaciones. Eviten el consumo de alcohol, drogas y la automedicación.

Si quieres escuchar la entrevista completa con el Dr. Luis Madrid en el programa #AtuSaludLaRevista, haz clic en el siguiente audio:

Este artículo fue originalmente publicado en Caraota Digital