Un linfoma es una proliferación maligna de linfocitos (células defensivas del sistema inmunitario), generalmente dentro de los nódulos o ganglios linfáticos, pero que a veces afecta también a otros tejidos como el hígado y el bazo. Tal como lo explica el portal dmedicina.com, se trata en pocas palabras de un cáncer que se inicia en el tejido linfático.

Hay más de 60 tipos de linfomas y sólo el 50% son curables. Se les clasifica en dos grandes grupos: el de Hodgkin y el No Hodgkin. En Venezuela se diagnostican aproximadamente 700 casos cada año con este tipo de cáncer.

Junto con la leucemia y el mieloma, el linfoma representa la quinta causa de muerte por cáncer en el mundo: 200 mil muertes al año. Por otro lado, es el tipo de cáncer con más incidencia en jóvenes y la tercera causa de fallecimiento por cáncer en niños, según reseña un reportaje de Infobae.

¿Por qué ocurre?

No se conocen las causas que desencadenan un linfoma, aunque sí se sabe que hay casos en los que asocia con una infección originada por bacterias como helicobacter pylori y borrelia o por virus como el Epstein-Barr (EBV) .

Los expertos lo han asociado también a factores como los tintes del cabello, los insecticidas y las radiaciones ionizantes, pero no se han podido extraer evidencias concluyentes.

linfoma

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Síntomas

Generalmente el linfoma se muestra a través de ganglios linfáticos aumentados de tamaño que, cuando aparecen en zonas accesibles como el cuello, las axilas o la ingle se pueden palpar.

Cuando aparecen en zonas menos accesibles (abdomen, mediastino, etcétera) pueden pasar desapercibidos, por lo que el diagnóstico es más difícil y sólo se consigue cuando aparecen otros síntomas como fiebre superior a los 38 grados, sudoración nocturna profusa hasta llegar a empapar la ropa y pérdida inexplicable de peso (superior al 10% en seis meses).

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¿Cómo se diagnostica?

En función de los resultados de la biopsia y de la historia clínica del paciente, el especialista podría indicar también otras pruebas diagnósticas como un análisis de sangre que incluya hemograma y perfil bioquímico, serologías (hepatitis y sida), radiografía de tórax y/o TAC de cuello, tórax, abdomen y pelvis. Además, es posible que también se recomiende una tomografía por emisión de positrones (PET) o una biopsia de médula ósea.

Tratamiento

El tratamiento de un linfoma depende, entre otros factores, del pronóstico, la edad y el estado general del paciente. Los tratamientos más empleados son:

Agentes alquilantes: atacan directamente al ADN para evitar la reproducción de las células cancerosas.

Rituximab: es un tipo de anticuerpo monoclonal indicado para Linfoma No Hodgkin de células B de novo o en recaída, leucemia linfocítica crónica-B y mieloma múltiple, entre otras patologías.

Quimioterapia convencional.

Radio – Quimioterapia.

Trasplante hematopoyético.