Apatía, tristeza, falta de atención, ansiedad o irritabilidad son algunos de los comportamientos indicadores de estrés que podrían registrarse en los niños y adolescentes cuando comienzan las clases. Todo ello como consecuencia de unas largas vacaciones en las que estuvieron relajados, sin mayores cumplimientos de horarios o deberes.

Ante esta emocionalidad negativa, los padres y el entorno familiar más allegado juega un papel primordial para ayudar a que estos jóvenes manejen de mejor manera el cambio de rutina que están a punto de registrar, sean más optimistas ante las novedades que les plantea su nuevo curso escolar, más se motiven y planteen nuevos objetivos personales que quieren alcanzar.

Si le hablamos de manera positiva de la vuelta, hay más probabilidades de que el niño tenga ganas de ir a clases y haga el estrés a un lado.

Adolescentes A Tu Salud

Lea además: ¿Los niños pueden sufrir de estrés?

Consejos

Para ayudar a nuestros hijos a manejar el estrés y emprender la vuelta al colegio, los expertos nos aconsejan:

  • Resaltar que es un momento ideal para reencontrarse con sus antiguos amigos y relatarse sus aventuras vacacionales. Igualmente pueden conocer nuevos compañeros, vendrán originales proyectos en equipo y aprenderán nuevas ideas.
  • Acompañarlos en repasar algunas de las nociones básicas de las asignaturas, atendiendo en todo momento sus dudas y respondiendo ante sus inquietudes y miedos.
  • Para liberar el posible estrés que se pueda generar en su interior por la vuelta al cole, lo ideal sería proponerles realizar actividades físicas por las tardes como pasear, montar en bici o patinar, en lugar de mantenerse encerrados en su casa jugando con aparatos electrónicos.
  • Hacerlos partícipes del momento de la compra de los útiles escolares. Aproveche y haga un momento divertido, conozca sus gustos personales, confirme el tamaño y grado de complejidad de algunos de los utensilios que necesitará y que mejor se adaptan a su edad y capacidad.
  • En el momento de forrar los libros y cuadernos nuevos, comparta con ellos y llámelos para que hagan parte de ese trabajo.

niño durmiendo a tu salud

Lea además: Adolescentes pueden concentrarse y aprender cuando descansan bien

  • Por lo menos dos semanas antes, vaya acostumbrándolos a acostarse y levantarse temprano. Así  no será tan brusco el cambio entre días de horarios flexibles y relajados y la disciplina de otros en los que deben cumplir normas. De hecho, los especialistas recomiendan que cualquier adaptación debe ser progresiva.
  • La vuelta al colegio también podría implicar retomar actividades extraescolares. Si este es el caso, o si se va a estrenar en alguna, úsela como parte una buena forma para motivarlos con el regreso a la vida estudiantil. Resalte que además podrán hacer nuevas amistades.

Fuente: cosasdeeducacion.es

Comenta y se parte de nuestra comunidad