Escrito por personal de Mayo Clinic

Tu sonrisa depende de unos hábitos de cuidado dental simples, como cepillarte los dientes y pasarte el hilo dental. Pero, ¿estás usando las técnicas correctas? Sigue estos pasos para proteger tu salud oral.

La salud oral empieza con unos dientes limpios. Mantener limpia la zona en la que los dientes se unen con las encías puede prevenir la gingivitis, mientras que mantener limpia la superficie de los dientes puede prevenir las caries. Ten en cuenta estas normas básicas de cepillado de acuerdo a la Asociación Dental Americana:

cepillarse los dientes

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Cepíllate los dientes dos veces al día

No te des prisa al cepillarte. Tómate el tiempo necesario para hacer un trabajo meticuloso.

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Usa los artículos adecuados

Usa una pasta dental con flúor y un cepillo de cerdas suaves que se adapte cómodamente a tu boca. Considera el uso de un cepillo eléctrico o a pilas, ya que puede reducir el sarro y un tipo leve de gingivitis más que el cepillo manual. Estos aparatos también son útiles si tienes artritis u otros problemas que dificultan cepillarse correctamente.

Practica una buena técnica

Agarra el cepillo con un ligero ángulo y apunta las cerdas hacia la zona de unión de los dientes con las encías. Cepilla con movimientos suaves. Recuerda cepillar las superficies exteriores, interiores y medias de los dientes, así como la lengua.

Dientes A Tu Salud

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Mantén todo limpio

Enjuaga siempre el cepillo con agua después de cepillarte los dientes. Guárdalo en posición vertical, y permite que se seque antes de que lo vuelvas a usar. No lo cubras habitualmente ni lo guardes en contenedores cerrados, porque eso puede fomentar la formación de bacterias, moho y hongos.

Aprende cuándo reemplazar el cepillo de dientes

Compra un nuevo cepillo o una nueva cabecera para los cepillos eléctricos cada tres o cuatro meses, o antes si las cerdas se deshilachan.

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Foto: Alejandro Córdoba

Hilo dental para gozar de salud oral

El cepillo de dientes no llega a esos espacios estrechos entre los dientes ni debajo de la línea de la encía, por eso es importante pasarse el hilo dental a diario. Cuando lo hagas:

No escatimes

Corta unos 46 centímetros de hilo dental. Enrolla más de la mitad del hilo alrededor del dedo corazón de una mano y haz lo mismo con el resto de hilo en la otra mano. Sujeta firmemente el hilo entre los pulgares y los índices.

uso del hilo dental

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Úsalo con suavidad

Guía el hilo entre los dientes usando un movimiento de fricción, pero sin forzarlo contra las encías. Cuando el hilo alcance la línea de la encía, cúrvalo hacia un diente.

Limpia diente por diente

Desliza el hilo en el espacio entre la encía y el diente. Úsalo para masajear suavemente el lado del diente en un movimiento hacia arriba y hacia abajo. Desenrolla hilo nuevo a medida que avances hacia el resto de los dientes.

Sé constante

Si te resulta complicado manejar el hilo dental, usa un limpiador interdental, como un arco de plástico con hilo dental enhebrado, un pequeño cepillo redondo que se pasa entre los dientes, o un limpiador de sarro de madera o plástico.
Mientras hagas un trabajo a conciencia, no importa si te cepillas antes, o si lo primero que haces es pasar el hilo dental.

salud dental

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Otros consejos para gozar de salud oral

Además del cepillado diario y del hilo dental, considera usar un enjuague bucal que contenga flúor para promover la salud oral.

Resiste la tentación de usar mondadientes u otros objetos que podrían dañar las encías y permitir la entrada de bacterias.

Consultar al dentista
A fin de prevenir la gingivitis y otros problemas de salud oral, programa regularmente las limpiezas y los exámenes dentales. Entre tanto, contacta a tu dentista si notas cualquier señal o síntoma que pudiera sugerir un problema con la salud oral, como ser:

Encías rojas, sensibles o hinchadas
Encías que sangran al cepillar o pasar el hilo dental
Encías que empiezan a retraerse de los dientes
Dientes permanentes flojos
Cambios en la alineación de los dientes superiores e inferiores
Sensibilidad inusual al frío y al calor
Mal aliento persistente o sabor inusual en la boca
Cambios en la forma en que te quedan los dientes postizos
Dificultad para tragar
Úlceras o llagas en la boca que no se curan

Recuerda, detectar y tratar pronto los problemas de las encías, los dientes y la boca puede ayudar a garantizar una buena salud oral de por vida.

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