El amor es ese sentimiento capaz de mover montañas y detener mares, hacer que lo terrible sea perfecto y maravilloso pero, también es capaz de hacer que todo lo maravilloso este lleno de tempestades, conllevando a una elevada tasa de divorcios cada vez más. Sin embargo, tras algunas investigaciones se confirmó que crece con mayor fuerza, la tendencia incipiente del  sí, acepto, de parejas que tras culminar su matrimonio deciden, al trascurrir el tiempo, volver a casarse con su antigua pareja.

La psicóloga clínica Mila Cahue, autora del libro “Amor del Bueno” aseguró que cada vez en sus consultorios llegan estos casos. Explicó que se trata de parejas que terminaron en buenos términos la relación de matrimonio, “es decir, no podían convivir juntos, pero nunca fueron víctimas de humillaciones ni ofensas por parte de uno hacia el otro“.

La mayoría de las parejas que se dan una segunda oportunidad rompen la primera vez porque su relación está afectada por factores externos como el estrés laboral, la intromisión de la familia política, la incompatibilidad de horarios laborales, la lejanía al vivir en ciudades distintas por ambición profesional. “Con la distancia en el tiempo, el cerebro suele olvidar lo negativo, cuando no ha sido traumático, y se queda con lo bueno. Por eso, tras encontrarse de nuevo es posible que esas circunstancias que impedían la relación hayan desaparecido y que las personas hayan madurado”, señaló Cahue.

Pareja

Foto Referencial

Lea también: Hombres: ¿Cómo viven el divorcio?

Detectar los errores

Por su parte, el doctor Adrián Cano, médico y director de la Unidad de Diagnóstico y Terapia Familiar de la Clínica Universidad de Navarra, indicó que parejas antes de su primera ruptura asisten a terapias, “este proceso les ayuda a detectar los verdaderos errores y a reflexionar la parte de culpa de cada uno. Información muy válida cuando se produce un reencuentro”.

Lo que más sorprende a los que “tropiezan dos veces con la misma pareja” es que retoman la relación “con mucha ilusión porque el enamoramiento surge de nuevo con fuerza, como si fuera la primera vez” aseveraron ambos especialistas.

Pareja

Foto Referencial

Asimismo, Mila Cahue agregó que el sentimiento del amor reaparece, incluso, con mayor profundidad porque las personas esta vez sí saben dónde se meten “porque cuentan con la ventaja de saber todo de la otra persona y no tener que pensar en que hace falta cambiarle porque los defectos y virtudes son de sobra conocidos. A ello se suma la ventaja de que se supone que, como ha pasado tiempo, han madurado y se tiene más claro lo que se quiere y se espera de una relación. Si han llevado a cabo un proceso de reflexión individual sobre ellos mismos y como pareja, lo que se encuentran en esencia es una versión de ellos mismos pero mejorada”, mencionó.

Nos amamos pero no sabemos cómo querernos

El doctor Cano apuntó que es posible que en este regreso, incluso después de cinco, diez o más años surjan nuevas oportunidades y con más probabilidades de una vida en pareja más fuerte y consolidada, sobre todo, si hay hijos de por medio.

En ese sentido, psiquiatra Mila Cahue, precisó que todo depende del valor que se le conceda al compromiso. “Vivimos en una sociedad muy acelerada, donde prima la inmediatez y queremos todo ya y a nuestra manera. Cuando no es así, rompemos con ello. Los terapeutas lo vemos en las relaciones amorosas. En cuanto hay un conflicto y tensiones, las parejas rompen en vez de dar tiempo a la posibilidad de comprometerse y esforzarse en mejorar la situación. Quizá muchas de ellas se ven abocadas al fracaso porque siguen esta inercia de una sociedad con un elevado número de divorcios”.

Pareja

Foto Referencial

Aseguró que hay muchas relaciones que afirmar: “Nos amamos pero no sabemos cómo querernos” y el principal motivo “es la gran presión social del día a día, el poco compromiso, el mínimo esfuerzo realizado por satisfacer a la otra persona, la inmadurez personal y del propio matrimonio”, concluyó

Lo más importante y la base de toda relación son el respeto, la comunicación y la aceptación. Nadie dijo que sería fácil convivir con otra persona, pero lo que sí es un hecho es que cuando comprendemos y aprendemos las tres reglas todo puede ser llevadero y hacer que ese sentimiento llamado amor, nunca se apague.

Lea también: Costumbres que tienen las parejas felices

Con Información de: www.abc.es