La mente está llena de poder, cada vez  salen a la luz más estudios de neurociencias que lo confirman. Todas las herramientas que necesitamos para lograr el éxito y alcanzar nuestras metas, por muy pequeñas o grandes que parezcan están en nuestra mente.

Seguramente, ya has puesto en práctica alguna de estas herramientas, y sin darte cuenta ya estás usando ampliamente tu superpoder. Por ejemplo, la neuroplasticidad es la habilidad de la mente para crear nuevas rutas neurales.

Cuando visualizamos o repetimos alguna tarea o actividad que queremos dominar, fortalecemos las redes neurales que representan la acción. Lo más sorprendente  de esto es que el cerebro no distingue entre efectuar la acción o visualizarla.

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Tal vez alguien te ha dicho “no le digas a nadie el proyecto que quieres hacer o la idea que tienes”, pues resulta que mantener la boca cerrada  nos ayuda a lograr nuestros objetivos.

Algunos tests psicológicos demuestran que cuando le hablas a alguien de tus metas, reduces tu disposición a trabajar para alcanzarlas. Además, el cerebro confunde hablar con el hacer, por lo que se confunde pensando que la meta ha sido alcanzada.

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Sin embargo, creemos que compartir tus ideas con otras personas puede resulta motivador e inspirador, es posible que consigas la ayuda que necesites o hasta un socio para cumplir con tu objetivo.

Otra herramienta mental que tenemos y poco usamos es la retroalimentación facial. Esta indica que el cerebro no distingue entre una sonrisa forzada y una auténtica por lo que cualquiera de las dos trae el mismo efecto psicológico de alegría. Los músculos faciales le indican a tu cerebro  que reaccione con alegría.

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Una persona mentalmente fuerte abraza el cambio, invierte energía en el presente y está dispuesta a tomar riesgos. Asimismo, es capaz de comprender el dolor emocional y desarrolla empatía hacia los demás, porque es capaz de evaluar sus creencias y liberar la mente de prejuicios.

Cuando tienes una mente fuerte eres amable, y además, eres capaz de celebrar el éxito con otras personas, estás dispuesto a fallar, pensando productivamente y manteniendo el control. Es decir, una persona con mente poderosa es feliz.

Inspirulina-

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