Por Grisel García 

José Morales, 60 años: Maracaibo, Zulia

Echando a un costado un impesado desenlace por cáncer de mama, ¿se han percatado de relatos semejantes? José Morales, hijo de un experto en mastología que ejerció en el Instituto Nacional de Oncología de Bucaramanga, Colombia, no olvida su cumpleaños 60. Resultó imborrable. El responsable de marcar la historia no fue precisamente el canto “ay, qué noche tan preciosa”, sino un bulto en el pecho. ¡Imagínese el llanto que soltó el ahora sobreviviente de cáncer de mama!

Cuando eran las 7 de la mañana de aquel 20 de febrero de 2010, día después de la celebración de su aniversario de nacimiento, Morales decidió buscar la opinión de un galeno. Su padre había fallecido en el último trimestre de 2009.

Luego de la cita, el médico general inspeccionó sus mamas y prefirió remitirlo a un especialista, sospechaba que algo no andaba bien. Con tan solo evaluar la zona afectada denotó que el problema aludía al cáncer de mama, pero prefirió callar y esperar que el indicado corrobora el diagnóstico.

Lea también: Los hombres pueden sufrir cambios hormonales al convertirse en padres

Al reconocer que el cáncer de mama había tocado la puerta de José, el experto de cabecera que lo asistió, en conjunto con un grupo de maestros en el área, evaluó su situación de vida. Después de varios estudios médicos, en menos de tres días, consideró que entre cirugía y tratamiento idóneo estaría la clave para devolver sosiego a más de la mitad de la década del docente tras la fatídica noticia que contempla el cáncer de mama.

“El doctor me dijo que solo tenía que ceder a la operación y seguir un tratamiento acorde al cáncer de mama. No tenía por qué temer. Él estaba seguro que de llevar paso a paso sus indicaciones estaría mucho más tranquilo y sano, que era lo que pretendía. Estaba un poco desesperado y desanimado”, declara el amante de los artículos científicos, quien prosiguió con medicación de quimioterapia oral para evitar que el cáncer de mama comenzara a propagarse o migrar. A partir de tal circunstancia, esa pastilla estrechará su colaboración hasta el 2025. Quince años serán suficientes para permanecer con el tratamiento impuesto debido al cáncer de mama.

Fabio Flores, 66 años: Barquisimeto, Lara

“Soy sobreviviente de cáncer de mama; lo digo con orgullo y con mucha felicidad ante el mundo”. Fabio Flores recordará hasta la eternidad la tarde en la que luego de una respectiva siesta abrió sus ojos y divisó sustancia pegajosa surgiendo de la tetilla izquierda. “Al principio pensé no era mal de morir. Luego me acordé que tenía 66 años, la misma edad en la que un tío hace más de una década se le diagnosticó carcinoma de mama derecha (…). De una vez comenzaron mis sospechas. Me puse a la defensiva, pero con optimismo y ganas de derrocar al cáncer de mama si de pasada quería asustarme”.

Foto referencial

El líquido que salió de su pecho, tres semanas más tarde retornó. Flores imaginó que era el momento correcto para conversar con su familia. Al hermano de su madre “lo trataron a tiempo y no pasó a mayores”.

En vista de la acción que estaba perforando su vitalidad, acudió a cuatro profesionales del ámbito sanitario junto a sus seres queridos.

“Buscaba muchas opciones. Nunca me he dejado llevar por lo primero que consigo (…). Por eso les dije a mi mujer y a mis muchachos que me acompañaran. Creo que yo tenía más ánimo que ellos. Me abrazan sin parar y solo decían una y otra vez que todo estaría bien, cuando estaba 100 por ciento seguro que podía aplastar cualquier enfermedad, agregando al cáncer de mama. Siempre con fe y convicción, de que de la mano de Dios, le ganaría la lucha al cáncer de mama”.

Lea también:  Terapia con testosterona, útil para algunos hombres

Posteriormente, los oncólogos, por unanimidad, concretaron que el cuadro clínico del ingeniero industrial arrojaba lo temido: carcinoma de mama izquierda. De ahí, arrancó una nueva etapa de vida “una oportunidad para valorar la luz del sol y la oscuridad de la luna”, como indica cada vez que narra su experiencia acerca del cáncer de mama.

Foto archivo

Lección para el universo que se cree de concreto ante el cáncer de mama. “La mayoría de mis amigos viven viajando y pensado en el control de sus cuentas bancarias, como también yo lo hacía, indudablemente (…). Desde que les conté que estaba padeciendo cáncer de mama modificaron la forma de pensar. Comenzaron a averiguar si había alguna manera de prevenirlo, o algunos remedios caseros que evitaran su desarrollo. Siento que fui como una alerta de prevención. También para mis compañeros de trabajo que vivían estresados y agobiados, dicen que empezaron a llevarse las cosas con calma y a cuidarse; me alegra tanto que haya servido de instrumento para dejar entrever que tenemos que cuidarnos tanto como las mujeres”, alega Fabio.

Igualmente, dio a conocer que esperanzado, enseguida se sometió a la biopsia y a los requerimientos indispensables para desechar la idea de una terrible metástasis ocasionada por el cáncer de mama. “Tan solo tres semanas bastaron para devolverme el alma al cuerpo (…) Llevé los resultados para que los médicos consultados realizaran su conclusión. En conjunto, por disposición mía, se reunieron en un lugar reconocido de la región y acordaron operarme para sacar el tumor que sembró el cáncer de mama. Entre preparativo, y ultimando pormenores, se invirtió la última semana que, sin si quiera creerlo, acabaría con el cáncer de mama en mi cuerpo (…). Siento que Dios me bendijo como nunca con el cáncer de mama, ahora estoy más que seguro de ello”.

Lea también: Hombres y suicidio

Manuel Olivares, 70 años: Maracay, Aragua

Foto referencial

Por un carcinoma ductal infiltrante, el tipo de cáncer de mama más común en los varones, el 9 de octubre de 2015 la avezada cirujana general Marina Scalvari “me hizo una mastectomía en la mama izquierda”. “Gracias a esta cirugía he salido adelante. Me evité atravesar por procedimientos como quimioterapia. Aunque me mantengo con tratamiento y en constante chequeo con los especialistas por el cáncer de mama, incluyendo un nutricionista, ya que mi régimen alimentario ha tenido que cambiar”, exterioriza con cautela Manuel Olivares (70).

El psicólogo, por otro lado, hace un llamado a todas las entidades del territorio nacional con la finalidad de fomentar campañas masivas que permitan poner de manifiesto la prevención sobre el cáncer de mama en hombres.

De acuerdo a la Organización de la Salud (OMS), el cáncer de mama debilita la vida de los hombres mayores de 50 años, aunque puede asentarse a cualquier edad.

Con admiración y respeto estrechamos agradecimiento a los varones que decidieron dar a conocer su historia.

Comenta y se parte de nuestra comunidad