La ecosonografia 3D es una reconstrucción de imágenes que realiza un equipo de ultrasonido de alta tecnología con un transductor ecosonográfico volumétrico para formar una imagen en 3 dimensiones, y se llama 4D cuando esta imagen puede observarse en tiempo real, es decir que podemos observar la imagen 3D con el movimiento del feto en vivo.

Este tipo de ecografia puede realizarse en cualquier momento del embarazo; podemos observar el feto desde el primer trimestre o podemos realizarla al final del embarazo.

Sin embargo, hay varias razones por las cuales los obstetras preferimos realizarla en el principio del tercer trimestre, es decir entre las 28 y 32 semanas: en esta etapa el bebé tiene un aumento del peso y de la grasa corporal y esto permite una mejor toma de la cara fetal, para lo cual deben cumplirse ciertas condiciones en cuanto a la posición del bebé y la cantidad del líquido amniótico para lograr una buena imagen.

Pero el ecosonograma 3D/4D no es solo para ver la cara; también es útil para evaluar la anatomía del bebé, y si se realiza más allá de las 32 semanas es probable que por el tamaño del bebé sea imposible concluir el estudio y garantizar la anatomía fetal normal.

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¿Qué otros estudios ecosonográficos especiales se practican en el embarazo?

Aunque habitualmente en cada control prenatal mensual se realiza una evaluación ecosonográfica, existen ciertos tipos de estudios de ultrasonido especializados que evalúan con mayor detalle al feto, y esto se debe a que se realizan en ciertas etapas del embarazo donde es óptima la visualización de la anatomía o de ciertas estructuras que no son igualmente visibles en el resto del embarazo.

Entre las 11 y 13 semanas se recomienda el ecosonograma para el estudio de los marcadores genéticos, donde se evalúan ciertas características en el feto y se combinan con una prueba en sangre, para determinar el riesgo de enfermedades genéticas de ese bebé, y así decidir si una paciente necesita o no la amniocentesis.

ecosonograma tridimensional

Imagen referencial

Se recomienda a las 20-22 semanas de embarazo la realización del estudio ecosonográfico morfológico, porque es la etapa donde es óptima la evaluación de la anatomía fetal.

En pacientes de alto riesgo obstétrico como las madres diabéticas, lúpicas, antecedentes de pérdidas fetales o mayores de 35 años, habitualmente se solicita el estudio del corazón fetal también llamado ecocardiograma fetal.

-El ecosonograma Doppler permite la evaluación de la velocidad de la sangre a través de las arterias maternas que irrigan al útero, o de los vasos sanguíneos fetales como el cordón umbilical o las arterias cerebrales. Este estudio permite evaluar las condiciones de la circulación maternofetal, y es especialmente útil en casos de preeclampsia y restricción de crecimiento fetal.

-El perfil biofísico fetal evalúa factores como el líquido amniótico, los movimientos fetales, movimientos respiratorios, el tono fetal y la evaluación de la frecuencia cardíaca mediante el monitoreo. Se utiliza como prueba del bienestar fetal y se realiza desde las 34 -36 semanas según el criterio médico.

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¿Qué características tiene el estudio 3D/4D?

La ecosonografia 3D/4D es segura para el feto y no representa un riesgo. En manos experimentadas puede demorar entre 30 -45 minutos porque no es solo para ver la cara del bebé: un estudio de calidad realiza un estudio sistemático de los órganos fetales, incluyendo cabeza, tronco y extremidades, evalúa líquido amniótico, placenta, y generalmente incluye la evaluación con Doppler.

¿La evaluación 3D/4D te dirá si todo está bien con tu bebé?

No existe hasta la fecha un único estudio ecosonográfico que permita garantizar completamente el bienestar del feto.

Recordemos que el control prenatal precoz, y la evaluación sucesiva favorecen la identificación de riesgos obstétricos y tomar conductas ante estos.

En cada trimestre del embarazo la ecosonografía permite evaluar distintas variables, y así como en el primer trimestre es el momento óptimo para el despistaje de trastornos genéticos, en el último trimestre se utiliza básicamente para evaluar crecimiento fetal, líquido amniótico y la evaluación Doppler.

La utilidad de la tecnología 3D/4D está relacionada con la posibilidad de observar al máximo detalle las estructuras anatómicas del bebé, y disfrutar sus gestos en vivo. Pero no debe sustituir el control prenatal, y debe complementarse con las evaluaciones sucesivas ecosonográficas particulares de cada trimestre del embarazo.

Por. Dra. Peggi Piñango

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