El melasma es una patología cutánea bastante común, sobre todo, en la población femenina. Consiste en la aparición de manchas marrones y grises en el rostro, que pueden dar un aspecto de suciedad.

Por lo general, estas manchas surgen en el área de las mejillas, la nariz, la frente, el mentón, y encima del labio superior. También pueden aparecer en otras partes de cuerpo, en especial las que están expuestas al sol como: los hombros y el cuello.

Aunque no es una enfermedad que ponga en riesgo la salud de la persona, el melasma puede afectar la autoestima y provocar temor de mostrar la zona afectada.

Ocurre con mayor frecuencia en pieles morenas u oscuras, como las razas hispanas, norteafricanas, afroamericanas, indias, árabes; y los habitantes de la Europa mediterránea.

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Es importante destacar que el melasma en muchas ocasiones se resuelve por sí solo con el pasar del tiempo. No obstante, siempre es recomendable acudir a un especialista y recibir el tratamiento adecuado para eliminar las manchas en la piel con buenos resultados.

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Causas del melasma

Aunque las causas reales por las que puede aparecer no están muy claras, existen ciertos factores que activan de manera inadecuada las células encargadas de la pigmentación de la piel. Algunos de estos factores son:

El sol: la luz ultravioleta activa la formación de melanina en la piel. Esto explica por qué se afectan con más frecuencia las zonas de la piel que se exponen más a la luz solar (cara, hombros y escote).

Cambios hormonales: las mujeres embarazadas tienen con más frecuencia melasma que las que no lo están. Cuando sucede en una embarazada se puede llamar también ‘cloasma gravídico’ o ‘máscara gestacional’.

También se asocia con alteraciones hormonales en mujeres no embarazadas; que se pueden regular con medicamentos anticonceptivos.

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Cosméticos: ciertos maquillajes, cremas hidratantes u otros productos de belleza pueden tener un efecto irritante en personas predispuestas. Esto puede provocar o empeorar el melasma. Cada persona debe conocer su piel e identificar qué productos son nocivos para ella.

Enfermedades endocrinas: el melasma puede ser una manifestación de una enfermedad endocrinológica, conocida o no. No es la causa más frecuente de estas manchas en la piel, pero por eso es importante acudir al dermatólogo para que descarte enfermedades no conocidas, como la diabetes mellitus.

Síntomas

Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Manchas marrones en la frente, las mejillas o el labio superior.
  • Manchas uniformes con bordes difusos.
  • Estas manchas no presentan costras.

Prevención

La prevención del melasma se podría decir que es bastante sencilla, puesto que se debe evitar en la medida de lo posible los factores que pueden desencadenar la patología cutánea como lo son: las exposiciones solares e intensas o el uso de anticonceptivos orales.

Los especialistas en el cuidado de la piel recomiendan la necesidad de usar protección solar de amplio espectro, con IPS de 30 o más a diario y  cremas con despigmentantes suaves y antioxidantes, como vitamina C.

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Diagnóstico

El diagnóstico debe ser realizado por un  dermatólogo. Este puede utilizar un dermatoscopio y luz de Wood para diferenciar estas manchas de otras que podrían ser precancerosas y para comprobar su profundidad.

Tratamiento

Por lo general el tratamiento para el melasma se basa en la aplicación de cremas despigmentadas junto con peelings, químicos y láser. Sin embargo, estas deben ser prescritas por el especialista, ya que cierta cremas pueden contener principios activos de hidroquinona, tretinoina o corticoides el cual sólo deben usarse bajo indicación y control médico.

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Con información de: www.webconsultas.com, www.cuidateplus.com