Lo primero que uno puede pensar al leer esto es claro que sí! Si no ¿para qué lo tendría? Pero la realidad es que hay tres partes de tu cuerpo que no tienen funcionalidad alguna. ¿Sabes cuáles son?

En este trabajo de la BBC nos develan 4. Lee:

1. Músculos de las orejas

Aunque no lo sepas, en las orejas tenemos músculos. Parecen poco importantes, pero están conectados al facial; por eso quienes mueven las orejas no pueden evitar mover las cejas.

músculos en las orejas

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¿Tú eres capaz de mover las orejas sin tocarlas?

Pues hay personas que son capaces de hacerlo porque aún conservan un gen que determina la existencia de tres músculos alrededor de las orejas: el anterior, el posterior y el superior.

Aunque hoy día esos músculos no sirven de nada, hace miles de años era útil para poder dirigir las orejas y agudizar el oído. Se dice que los humanos perdimos esta habilidad porque sin depredadores a la vista y sin necesidad de cazar no la necesitábamos.

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2. El coxis

El coxis se encuentra al final de la médula espinal y son los restos de la cola que tenían nuestros ancestros y que les ayudaba a mantener el equilibrio.

Ahora que andamos erguidos ya no necesitamos este apoyo; pero este hueso se mantiene para ayudarnos a estar cómodos cuando nos sentamos y actúa como un punto importante de anclaje entre nuestros músculos.

apéndice

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3. El apéndice

Con forma de media o calcetín, el apéndice es una pequeña porción del sistema digestivo que se encuentra en la parte inferior derecha de la barriga, entre el intestino delgado y el grueso.

No cumple una función clara en la digestión. Puede haber sido útil alguna vez para ayudarnos a digerir las hojas o puede que en el pasado nos haya ayudado a recuperarnos de una infección pero los científicos todavía desconocen cuál era su función específica.

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4. Las muelas del juicio

Las muelas del juicio están bien atrás en nuestra boca y cuando salen empujan al resto de los dientes por falta de espacio.

Tenemos dientes con formas diferentes porque realizan funciones distintas. Los incisivos de la parte frontal de la boca ayudan a cortar las piezas del tamaño de un bocado, los caninos puntiagudos son para desgarrar los alimentos más duros tales como la carne, y los molares nos sirven para hacer que los alimentos alcancen una textura que podamos digerir.

muelas del juicio

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Pero hay un tipo de diente del que podríamos prescindir: las muelas del juicio. Están en la parte posterior de la mandíbula y se desarrollan a medida que envejecemos. Generalmente aparecen cuando llegamos a la edad adulta.

Nuestros antepasados las usaban para masticar plantas pero hoy ya no los necesitamos para nada.
El problema que generan es de espacio. No tenemos espacio suficiente para ellos en nuestras mandíbulas, lo que significa que generalmente empujan a los demás dientes mientras se abren camino a la superficie y esto puede llegar a ser muy doloroso.

La culpa de no tener suficiente espacio es del cerebro, que se ha hecho más grande con el tiempo, modificando la forma de nuestra cabeza.

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