Las infecciones vaginales son relativamente frecuentes en la vida de la mujer, y aunque no son normales, ciertos factores como la vida sexual activa, el estrés o hábitos como visitar la playa o piscina constantemente son capaces de modificar el PH vaginal, y pueden favorecer el desarrollo de una infección vaginal por hongos o bacterias y esto no representa un motivo de alarma; la paciente habitualmente acude a su médico manifestando aumento de la secreción vaginal con cambios en el olor y coloración de la misma, acompañado de prurito y este tipo de infecciones además responden muy bien al tratamiento.

Sin embargo, hay infecciones vaginales que pueden ser silentes, es decir que no se manifiestan con síntomas como el prurito o el flujo. Este tipo de infecciones asintomáticas son frecuentemente causadas por un microorganismo intracelular denominado Clamidia Tracomathis, y puede coexistir con otro tipo de infecciones como los hongos, pero no va a responder al mismo tratamiento que estos.

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¿Cuáles son los factores de riesgo para adquirir esta infección?

– Edad entre 15 y 25 años
– Bajo nivel socioeconómico
-Multiples parejas sexuales o tener una nueva pareja sexual
-Antecedente de infecciones de transmisión sexual
-Relaciones sexuales sin protección

La transmisión de este agente es por vía oral, vaginal o anal, y puede trasmitirse al feto al nacer.

¿Como podemos saber que tenemos una infección por Clamidia?

clamidia

Foto referencial

En este punto es importante el control ginecológico anual porque como se explicó anteriormente este tipo de infección suele ser asintomática y solo mediante el examen físico realizado por el médico se pueden encontrar ciertos signos como la inflamación del cuello uterino o cervicitis, que generalmente no cursa con dolor por tratarse de un proceso inflamatorio muy localizado; adicionalmente puede haber dolor cuando el médico ginecólogo realiza el tacto vaginal, y esto a su vez se puede manifestar en ocasiones como episodios de dolor pélvico leve que son desapercibidos por la paciente y no acude al médico por está razón.

La infección por Clamidia puede ser asintomática en 80 % de los casos, sin embargo el resto de las pacientes pueden cursar con dolor pélvico, dolor con las relaciones sexuales, secreción vaginal, o síntomas urinarios en los casos de uretritis. El médico oportunamente evaluará los síntomas y decidirá el tratamiento basado en antibióticos. En algunos casos será necesaria la toma de cultivo de muestras vaginales o uretrales.

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¿Que consecuencias puede traer este tipo de infección ?

clamidia infecciones vaginales

Imagen referencial

Las infecciones vaginales mal tratadas, bien sea por haber recibido tratamiento inadecuado, por automedicación o error diagnóstico, o por no presentar síntomas y no acudir al médico, pueden generar la obstrucción de las trompas uterinas por el proceso de inflamación crónica.

Este hecho implica una alteración muy importante en la fertilidad, ya que el paso del óvulo desde el ovario al útero se ve bloqueado. La obstrucción de las trompas uterinas representa una de las principales causas de infertilidad, en conjunto con la falla de la ovulación y las alteraciones en el semen masculino.

El tratamiento de una paciente con obstrucción de las trompas uterinas representa un verdadero reto para el médico ya que no responden a una opción terapéutica médica, es decir tratamiento oral o endovenoso, además son pocos los casos que pueden resolverse quirúrgicamente. En estas pacientes la opción más recomendable y efectiva se refiere a las técnicas de reproducción asistida como la fertilización in vitro, con las implicaciones económicas que esto representa. Así que la importancia del tratamiento adecuado de este tipo de infección radica no solo en tratar los síntomas de la paciente sino en proteger su aparato reproductivo.

Por otro lado, la obstrucción crónica de las trompas también predispone a la ocurrencia de embarazos extrauterinos, llamados embarazos ectópicos, cuyo tratamiento generalmente es quirúrgico.

Como conclusión recordemos que la visita al ginecólogo anual o ante cualquier síntoma es indispensable para toda mujer, especialmente si tenemos vida sexual. Además al conocer que existen infecciones asintomáticas que pueden dañar en forma definitiva nuestro aparato reproductor entendemos que la automedicación no es una buena alternativa.

Por. Dra. Peggi Piñango

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