hipertensión
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Un grupo de expertos del Centro de Investigación en Biotecnología Aplicada Tlaxcala, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), de México, están estudiando alternativas naturales con base en amaranto y chía para el tratamiento de la hipertensión.

Los científicos del IPN realizaron estudios in vitro en ratas para evaluar el efecto sobre la hipertensión después de modificar el gen de una proteína del amaranto.

La información la dieron a conocer a través de un comunicado.

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Según la titular del proyecto, Silvia Luna Suárez, el proceso consistió en modificar el gen que codifica  la proteína amarantina, al que le insertaron péptidos bioactivos para potenciar el efecto antihipertensivo.

La investigadora mexicana recordó que la hipertensión arterial, también conocida como el «asesino silencioso», afecta a 30 % de la población mundial y los medicamentos que se usan para tratarla tienen efectos secundarios; de ahí la necesidad de encontrar alternativas naturales.

Buscando un nutracéutico

Los investigadores prevén el desarrollo de un nutracéutico a partir de los péptidos modificados de amaranto y chía. O  usar el gen que mejora la actividad antihipertensiva para modificar algunos vegetales para que tengan esta actividad. También se podrían adicionar los péptidos a algunos productos alimenticios.

Dijo la doctora Luna Suárez que la idea es coadyuvar en la reducción de la dosis de fármacos que toman las personas hipertensas y con ello mejorar su calidad de vida. Aunque aclaró que la idea no es sustituir los tratamientos farmacológicos.

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“Además el producto que se desarrolle se usaría como elemento preventivo y podrían consumirlo principalmente personas con riesgo de desarrollar hipertensión; como personas diabéticas o con obesidad”, agregó.

La doctora Luna Suárez mencionó que algunos estudios determinaron que la chía es rica en proteínas y posee propiedades antihipertensivas. Así que extraen el aceite de la semilla, de los residuos que quedan toman las proteínas, que someten a diferentes procesos para que liberen los péptidos bioactivos.

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Más detalles

El trabajo se realiza con la colaboración de especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y los Centros Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional Unidad Sinaloa y Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Unidades Irapuato y Querétaro, ambos del IPN.

Finalmente, Suárez indicó que los resultados del proyecto se han expuesto en al menos una docena de congresos; y a partir de la investigación se han generado nueve tesis, tres de doctorado, tres de maestría y tres de licenciatura. Asimismo se cuenta con la publicación de cuatro artículos en revistas de prestigio internacional.

Con información de El Siglo de Durango 

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