La vagina es rica en escualeno, un compuesto lubricante natural menos denso que el agua de mar. Los tiburones y también las rayas, consiguen flotabilidad gracias a esta sustancia. ¿Será por eso que el pene flota de placer?

Su nombre “La vagina” proviene del latín y significa “vaina de una espada” es de allí donde se esconde la mejor arma para la lucha por el placer.

La vagina es capaz de soportar un entrenamiento muy intenso; el tono muscular de la vagina es muy fuerte. Los conocidos ejercicios de Kegel (que pueden hacerse en cualquier momento ya sea sentada o acostada) son realmente eficaces en el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico que ayudarán entre otras cosas a obtener orgasmos más agudos o apasionados.

En un extremo más radical y extraño, la fuerza de la vagina puede llegar a atrapar literalmente al pene imposibilitando que este salga. Es lo que se conoce como penis captivus. Así que cuidado con un secuestro, aunque en realidad terminará siendo un gran susto.

La vagina y el ojo humano están diseñados para mantenerse limpios por sí solos con ayuda de las secreciones naturales. Por ello, lavarla en exceso es poco recomendable. Lo mejor es evitar los jabones perfumados, geles y antisépticos, ya que pueden afectar el equilibrio saludable de las bacterias y los niveles de pH de la vagina e incluso conducir a la irritación. Un exceso de limpieza también expone a las infecciones.

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Cuidado con lo que comes si tienes una cita o una noche de pasión

Lo que comes es a lo que hueles, la dieta afecta a la forma en que huele la vagina. A pesar de que no ha habido mucha investigación sobre este campo, las evidencias sugieren que este olor puede variar durante la ovulación e incluso cuando se come picante, ajo y cebolla.

Que la vagina de una mujer no esté lubricada no significa que no esté excitada

Aun cuando las mujeres sean capaces de lubricar de manera natural, hay situaciones en las que puede ser más difícil. Por ejemplo, después de la menstruación es más difícil, y hay algunos fármacos y antihistamínicos que también afectan, igual que los cambios hormonales, algunos métodos anticonceptivos y la edad.

¿Colesterol y triglicéridos elevados?

Aunque ni te lo imaginabas un reciente estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine, se descubrió que altos niveles en colesterol y triglicéridos en sangre podría ser la causa de resecamiento vaginal, al interferir con un flujo sanguíneo adecuado, así que te estás secando debes cuidar tu perfil sanguíneo.

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Menos Sexo, menos lubricación

Puede haber mujeres que tarden más en excitarse y empezar a lubricar si llevan en una relación mucho tiempo. Al principio de una relación, se lubrica rápido y muy bien gracias a las sustancias y hormonas que se liberan en el cuerpo. Esas sustancias disminuyen después de llevar un tiempo con la misma persona.

La vagina a veces se aburre sobre todo si no la calientan bien antes de la penetración. Así que la pareja debe jugar a diversificar los encuentros sexuales, para no caer en la monotonía sexual.

El sudor vaginal es 100 % necesario

Tal como ocurre con el resto del cuerpo, la vagina tiene la habilidad de sudar (con cientos de pequeñas glándulas). Por lo que es imprescindible para proteger el cuerpo de la fricción y el exceso de calor.

La sangre de la menstruación podría salvar vidas algún día

¿Las vaginas salvando vidas? ¡Sí! Científicos han descubierto que las células madre en la sangre de la menstruación podrían ser añadidas a los tratamientos para los enfermos de ictus, #Alzheimer, la enfermedad de Lou Gehrig y la esclerosis amiolateral. La #vagina puede ser una superheroína.

Dr. Fernando J Serrano