La salud es un proceso integral. Cuando un paciente acude a la consulta de un ginecólogo, por citar alguna especialidad, la evaluación debe ser completa. Y especialmente en nuestra rama, donde las mujeres nos confían no sólo la salud de sus órganos genitales sino que en ocasiones nos convertimos en sus psicólogos.

Recientemente me ocurrió en una consulta que una paciente al acudir al control y diagnosticar entre sus problemas la obesidad, se sintió un poco ofendida. Y entiendo su molestia, pero como médico nuestro trabajo es evaluar en forma integral al paciente.

¿Cómo afecta la obesidad la salud ginecológica de la paciente?

obesidad

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Bueno he aquí las razones por las cuales es importante que el paciente entienda que tiene un problema de salud, o varios.

  • Mayor frecuencia y riesgo de síndrome de ovario poliquístico, síndrome metabólico, hiperinsulinismo y diabetes.
  • Las pacientes con obesidad desarrollan con mayor frecuencia infecciones genitales y dermatitis vulvares por mantener la zona intima más húmeda y el roce de las piernas.
  • Mayor riesgo de infertilidad, por ciclos menstruales anovulatorios.
  • En caso de lograr embarazo, este es considerado de alto riesgo, por mayor riesgo de preeclampsia, diabetes gestacional, y en el caso de diabetes materna, bebés con mayor peso al nacer o macrosomía fetal, aumentado el riesgo a su vez de cesáreas.
  • Las pacientes con obesidad y trastornos menstruales como atrasos menstruales pueden desarrollar patología endometrial, la capa interna del útero que puede desarrollar engrosamientos conocidos como hiperplasias, algunas de ellas con riesgo de cáncer de endometrio.
  • Por otro lado y no menos importante los riesgos cardiovasculares como hipertensión, accidentes cerebro vasculares e infartos.

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Pero el título de este artículo se refiere a la molestia de algunas pacientes cuando se le explican estos riesgos. Y solo al tomar conciencia de un problema se puede buscar la solución. Y no es por los demás, es por ti misma que debes preocuparte por esta situación y con pequeñas medidas puedes hacer mucho por tu salud:

ejercicios para adelgazar

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¿Cómo puedes empezar a trabajar en este problema con medidas sencillas?

  • Elimina el azúcar, especialmente de jugos, refrescos.
  • Disimuye los dulces. No es que dejes de comer de una sola vez lo que más te gusta, empieza por comerlos en menos porciones o menos días a la semana.
  • Disminuye los lácteos, como quesos, leche, helados, en realidad los adultos no necesitamos consumir exceso de lácteos, y están asociados a sobrepeso, y trastornos digestivos.
  • Disminuye las harinas procesadas, pan, pizza, galletas, y prefiere los panes y harinas  (carbohidratos ) con bajo contenido calórico. Acostúmbrate a ver las calorías de los alimentos que consumes.
  • Prefiere los alimentos asados y no fritos.
  • Tres veces a la semana haz un poco de ejercicio: muy fácil, sube escaleras, camina 15 min alrededor de tu trabajo si no tienes tiempo de ir al gimnasio; eso sí debes caminar lo suficientemente rápido para acelerar la frecuencia cardiaca y en ese momento empezaras a perder grasa.

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Cuando comiences a ver qué respiras mejor y te cansas menos, la ropa te queda mejor, tu autoestima mejorara y tu sensación de bienestar también. Y así poco a poco te exigirás más y harás cambios mayores en favor de tu salud.

Finalmente recuerda que aunque estés cansada que te hablen de problema de peso, es con tu médico con quien si debes hablarlo porque su trabajo es optimizar tu salud.

Por. Dra. Peggi Piñango