La migraña es causada  por una irregularidad en los niveles de serotonina, un neurotransmisor que incide en distintas funciones fisiológicas. Esto afecta los vasos sanguíneos y, a menudo, hace que se contraigan y se tensionen.  Esta alteración reduce el suministro de oxígeno al cerebro, y si llega a reducirse por un tiempo prolongado, podría ocasionar  un derrame cerebral, aunque esto solo ocurre en casos extremos.

La migraña se considera de origen neurológico, relacionado con una ola de células nerviosas que atraviesa todo el cerebro. Aunque es difícil combatirla y no tiene cura, sí se puede evitar la aparición de episodios de dolor o crisis. En este caso, la alimentación juega un papel muy importante en la calidad de vida de quienes padecen esta afección.

Si necesitas generar algunos cambios en tus hábitos, este es el momento perfecto para tomar algunos consejos, para que estos cambios sean verdaderamente positivos.

Te vamos a dejar una pequeña lista de lo que no debes consumir, para comenzar a disminuir los episodios de migraña.

  • Alimentos procesados como carne roja, salchichas, fiambres, etc.
  • Vísceras.
  • Productos vegetales fermentados, específicamente derivados de la soya.
  • Frutos secos.

La tiramina se produce en los alimentos debido a la transformación del aminoácido tirosina en epinefrina; estos niveles aumentan cuando las comidas se fermentan, no son frescas o se almacenan por largos períodos. Por eso es importante que si sufres de migrañas, mantengas a raya productos como el queso añejo, las nueces, el hígado de pollo, entre otros.

Es importante que consideres primero acudir a tu médico para cualquier consulta, y antes de seguir cualquier consejo.

Según los especialistas, un 20% de los casos de migraña se genera como resultado del consumo de uno o varios alimentos, por eso es importante llevar un estilo de dieta sana. Algunos alimentos que sí puedes comer son: pan sin levadura, huevos, jugos de frutas, téde jengibre, cereal integral, gelatina, queso ricota, cremas de verduras, vegetales verdes, yogurt natural, manzanas, pescado, papas, avena, arroz integral, aceite de oliva, hierbasaromáticas,  entre otros.

Las frutas y verduras con alto contenido en agua poseen minerales esenciales para la rehidratación, lo que muy importante para las personas que padecen esta afección.

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