Generalmente relacionamos el abuso de consumo de sal con hipertensión, retención de líquidos y problemas en el sistema circulatorio. Pero un nuevo estudio, alerta sobre el aumento en el riesgo de desarrollar demencia si se abusa de la sal en las comidas.

El estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina Weill de la Universidad de Cornell en Ithaca (EE.UU.), indica que las dietas ricas en sal provocan cambios en el sistema inmune en el intestino, lo que puede ocasionar  déficits en la función cognitiva.

Según explica Costantino Iadecola, director de la investigación, gracias a este trabajo se pudo demostrar “que el exceso de sal en la dieta suprime el flujo sanguíneo cerebral en reposo y la función endotelial; conllevando así al desarrollo de deterioro cognitivo”.

sal en la comida

Foto referencial

Lea también: 5 tendencias alimenticias para 2018

Los detalles

Para realizar el estudio, los autores utilizaron ratones a los que alimentaron con una dieta rica en sal. Les proporcionaron entre 4 y 6 gramos diarios; lo que supone aumentar entre ocho 8 y 16 veces la cantidad de sal típica de las comidas de estos roedores.

Al cabo de pocas semanas evaluaron la presión sanguínea; pero para su sorpresa, en los ratones no se había producido ningún cambio –aún– en las cifras de presión arterial.

Como consecuencia de esta alimentación, indica una nota del periódico español ABC, los ratones ya presentaban los primeros signos de disfunción endotelial, por lo que era evidente que de seguir por la misma vía acabarían padeciendo hipertensión arterial. Y de persistir, una enfermedad cardiovascular.

exceso de sal

Foto referencial

Por otra parte, los científicos detectaron una disminución significativa en el flujo sanguíneo cerebral de los ratones; sobre todo en el hipocampo y la corteza cerebral. Esto, luego,  tras realizar distintos test de comportamiento, evidenció que los animales sufrían un deterioro de sus funciones cognitivas.

Lea también: Una alimentación saludable para prevenir la migraña

La explicación

La sal afecta el cerebro porque en exceso aumenta los niveles de linfocitos T colaboradores Th17 en el intestino delgado y, por tanto, incrementa la concentración de una molécula proinflamatoria liberada por estos linfocitos: la interleucina 17 (IL-17); responsable de los efectos negativos sobre la función cerebrovascular.

Como indican los autores, «la IL-17 circulante promueve la disfunción endotelial y el deterioro cognitivo a través de la producción de óxido nítrico en las células endoteliales del cerebro. Así, nuestros hallazgos revelan un nuevo eje cerebro-intestino delgado que asocian los hábitos dietéticos y el deterioro cognitivo a través de una respuesta inmune adaptativa iniciada en el intestino que compromete la función cerebral mediante la IL-17 plasmática».