Los pólipos son crecimientos o formaciones de tejido en forma pediculada, bien sea a nivel del cuello uterino, llamándose pólipo cervical, o a nivel del cuerpo del útero, que son los pólipos endometriales. Aproximadamente un 10 % de las población femenina puede tener pólipos. Los pólipos pueden ser únicos o múltiples.

Entre los síntomas que puede presentar una paciente con pólipos  se encuentran: sangrado genital, menstruaciones irregulares, hemorragia postcoito, dolor pélvico tipo cólico en algunas ocasiones, y cuando son muy grandes pueden presentar un prolapso externo. También pueden ser asintomáticos.

El diagnóstico del pólipo se puede realizar como un hallazgo en la consulta ginecológica, durante la realización de la ecografia transvaginal, o durante una sonohisterografia, método en el cual se instila líquido en la cavidad uterina para posteriormente realizar la ecografia transvaginal y evaluar la cavidad uterina.

Lea también: ¿Sabías que hay infecciones vaginales que pueden ser asintomáticas?

image

Imagen referencial

Aunque la malignización de los pólipos es muy rara, en el caso de encontrar pólipos endometriales en la menopausia estos pueden estar asociados en un porcentaje entre 5-10 % con cáncer, especialmente en aquellas mujeres con factores de riesgo para esta patología como la diabetes, obesidad, usuarias de tamoxifeno (fármaco utilizado en el tratamiento del cáncer de mama). De  tal forma que es necesario hacer el diagnóstico histopatológico de estas lesiones mediante la extracción del pólipo con biopsia del tejido. En este caso se realiza la Histeroscopia, que es la introducción de un instrumento con cámara en la cavidad uterina  y así mediante visión directa realizar la excisión del pólipo.

Lea también: Cuando el médico ginecólogo se convierte en psicólogo

 

image
Imagen referencial 

En algunos casos se puede realizar dilatación y legrado -biopsia, sin embargo con este método la extracción del pólipo puede ser infructuosa por no contar con la visión directa de la lesión.

La Histeroscopia es el método ideal para el diagnóstico y tratamiento de los pólipos endometriales; es un procedimiento sencillo que en la mayoría de los casos se puede realizar en consultorio, no doloroso. En algunos casos se realiza la Histeroscopia quirúrgica, en la cual el procedimiento se realiza en quirófano y bajo sedación, debido a lesiones de gran tamaño que ameritan mayor tiempo, o a dificultades para la introducción del instrumento por cierre y atrofia del cuello uterino.

La recurrencia del pólipo es rara, pero es posible.

Por. Dra. Peggi Piñango

Comenta y se parte de nuestra comunidad