Qué difícil es manejar nuestras emociones para con ello poder hablar de calidad de vida a cabalidad, pensamiento éste que cobra aún mayor relevancia, si tomamos en cuenta que “la emoción afecta de manera sustancial nuestra salud”.

¿Quién puede vivir bien sintiendo ansiedad, angustia, rabia y/o miedo? ¿Se ha preguntado qué pasa en su cuerpo cuándo piensa esto?

¿Ha pensado que cambiar estas emociones por otras puede tratarse de un conjunto de ejercicios emocionales que se distribuyen en repeticiones, series, etc.., como si se tratase de la actividad física?

Para mí sí, ya que en mi cotidianidad he notado dos cosas, la primera es que por más sana que esté si no me balanceo mi estado de ánimo no puedo disfrutar de la vida e incluso me resulta imposible accionar. La segunda, puedo estar muy consciente de las herramientas que me ayudan a dosificar un determinado pensamiento, pero si no las ejercito constantemente, se me olvidan.

sonreir

Foto referencial

Créanme, después de haber meditado mucho al respecto, la experiencia me ha demostrado que se trata de un trabajo tan exigente, que representa un esfuerzo similar al de hacer ejercicios.

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Así como lo leen, dominar nuestras emociones o aprender a controlar el estrés, las angustias, la ira o el disgusto, etc.; amerita de un entrenamiento constante, realizado minuto a minuto, ya que es tan ingrato como la actividad física, se pierde fácilmente el avance logrado.

Los científicos aseveran que el hecho de sonreír “a propósito”, es decir, de fingir una sonrisa de forma voluntaria, puede ayudarnos a sentirnos mejor.

Sonreír a propósito modificará indefectiblemente nuestra química cerebral como ya les mencioné. Por lo tanto, puede ser de gran ayuda para aquellos que estamos afrontando una depresión o presentando ansiedad. Pero… ¿cómo podemos sonreír cuando no nos provoca hacerlo? Pues a fingirlo hasta que lo consigamos.

¿Cómo sonreír y reír más a menudo?

Voy a tratar de repasar  3 maneras simples de añadir más sonrisas a nuestras vidas, que he escuchado de expertos en la materia a los cuales he entrevistado, como Jesús Reggetti del equipo de venezuelariendo.org y Menahem Belilty:

Sonrían con regularidad, el cerebro no sabe diferenciar entre una sonrisa falsa y una real; si lo hacen más a menudo no sólo se sentirán mejor, sino que también los hará más propensos a reír, incluso de forma espontánea.

También es importante el procurar rodearnos de gente agradable y positiva, que sepa dar pausa a los acontecimientos negativos de la vida y que no se la pase en un solo lamento.

Ustedes traten de comportarse de la misma manera, es decir, procuren frenar esas ganas incontenibles de quejarse como desahogo buscando apoyo; y si no van a decir algo positivo, pues hablen de cualquier cosa pero no se enfoquen en todo lo malo que les pasa a Uds. y al mundo.

Insisto, huyan despavoridos de la gente con esta tendencia, ya que rodearnos de amantes de la diversión, optimistas y felices sacará a relucir nuestro lado bonito; nos contagiaremos con su alegría de manera inconsciente y terminaremos por imitar sus patrones de comportamiento.

Esto es un extracto de los textos originales publicados en Caraota Digital. Para leer las columnas originales haz clic en los siguientes enlaces:

Una emoción saludable…sonreír

Reírse para ganar en salud

María Laura Garcia

 

 

 

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