Por Stefany Colina 

Recientemente el mundo de Hollywood se ha visto envuelto en un gran escándalo por la cantidad de denuncias sobre acoso sexual formuladas por mujeres… y hombres. Se habló de supuestos abusos por parte de actores y directores de cine.

Según la consejera familiar clínica y sistemática, Partricia Farfán, lo que hace a un hombre un acosador sexual o a una mujer, es la familia. “Nuestras relaciones son prototípicas por la relación primaria que tenemos en las etapas de más profunda conciencia: la gestación y la niñez”, acotó para A tu Salud.

Asimismo, la especialista afirmó que muchas veces sucede que no se denuncia. Ello, porque las razones que expresan las víctimas, no coinciden con las razones reales. “No por ocultarlo o negarlo, es debido a que las víctimas no “visualizaron” o no se “dieron cuenta” qué fuerzas internas las movieron hacia el acoso. Sanando estas fuerzas internas, se evita la incidencia de estos casos”.

ACOSO SEXUAL

Sabemos más de casos de acoso sexual de hombres hacia mujeres, porque por nuestra naturaleza nosotras hablamos

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¿NACE O SE HACE?

Farfán reiteró que entre los factores que llevan a una persona a convertirse en un acosador sexual, la familia siempre está presente. “Como experiencia de relación y como herencia genética, que en este momento sabemos que también es herencia de forma de pensar, ver y sentir”.

Si en el núcleo familiar, la fuerza y la resistencia siempre se han utilizado para seducir; o cuando los padres se acarician o dan afecto después de una fuerte pelea (papá toca a mamá y ella lo rechaza para excitarlo más), resulta difícil interpretar estas señales.

Todos los seres humanos tenemos una libido que se alimenta con la fantasía.

Una de las recomendaciones que ofrece la consejera familiar, cuando nos encontramos en un posible “acoso sexual” es verbalizar de la forma más directa y serena que no es grata la conducta que está asumiendo el “acosador”. Por último, destacó que lo ideal es no descalificar a la persona.

ACOSO SEXUAL

Existe una línea muy delgada entre el coqueteo, cortesía y acoso

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¿UN TEMA CULTURAL?

El mismo acto (roce) puede percibirse indiferente o erotizante, y esta percepción está sujeta a los prejuicios o paradigmas culturales que todos tenemos, como también a la agudeza inconsciente para percibir las miradas, la respiración, la coloración de la piel, la transpiración, el tono de voz y otros elementos que nuestra inteligencia emocional valora pero que es hasta hoy difícil de cuantificar.

Existe una línea muy delgada entre el coqueteo, cortesía y acoso. Para algunas culturas es acoso para otros no lo es. La especialista acotó que, cuando la sexualidad es vista como una tabú, no se manifiesta de forma consciente esa seducción o coqueteo, así que, al vetar la sexualidad como tema no apto, se evitará registrar en la conciencia las expresiones sexuales de otros y de sí misma.

Desde el contexto cultural se determina el valor de lo que da uno y lo que se toma, por ende, el conflicto se genera es con lo que uno da, para el dador es considerado valioso mientras que el que el que toma lo puede considerar insignificante.

Según la especialista, este principio sistémico de justicia y equilibrio entre dar y tomar (Bert Hellinger) no corresponde a un status social o económico, es universal.

ACOSO SEXUAL

El rol del hombre dentro de la familia es de cubrir y proteger, el hombre generalmente cubre la honra de la mujer acosadora en un acto de caballerosidad, o porque siente que su masculinidad será cuestionada si rechaza o denuncia el acoso

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¡SER O NO SER ACOSADA, HE ALLÍ EL DILEMA!

Ser acosada es una decisión, ceder ante el acoso es porque se busca o se pretende obtener un beneficio a cambio, estabilidad, amor, dinero. Lo primero es estar dispuesto a, si es necesario, perder esta remuneración, empleo, estabilidad, para obtener mi tranquilidad, autovaloración y paz personal.

“Haz al otro, como quieras que hagan contigo”. El juicio corresponde a los expertos (sexólogos, psicólogos, abogados). A nosotras nos corresponde denunciar la conducta y reconocer los miedos que nos hicieron participar de esta forma de relación.

Hay que concienciar sobre la importancia de expresar lo que sentimos realmente, además de ser responsable de las emociones que nos conectaron con la situación, aprender y superar lo vivido, enfatizó la consejera familiar.

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Guía para evitar un acoso sexual, acoso por razón de sexo y acoso psicológico

Patricia Farfán, consejera familiar clínica y sistemática y consteladora. Puedes contactarla a través de consejeriafamiliarclinica@gmail.com  o por el +58 04168019114

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