Las separaciones de pareja suelen resultar difícil y aún más cuando existen hijos de por medio,  y a veces seguir con una persona solo por no hacerles daño a los hijos, no siempre es la mejor decisión.

Después del divorcio, continuar con el rol de ser padres, y de los buenos sí es posible, sin embargo para poder lograr ese punto es fundamental para el psicólogo francés Gerard Poussin de la Universidad de Grenoble, darse cuenta que “el fracaso de la pareja conyugar no tiene por qué obstaculizar el triunfo de la pareja parental”, explicó.

Asimismo considera importante, manifestarles a los hijos en todo momento, que si están en este mundo es por definitivamente esas dos personas en algún momento se amaron. Así como también poner en práctica las siguientes recomendaciones:

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No hacerlo escoger entre sus padres

Según comentó Poussin, “El hijo es un resultado de ambos, portador de las dos ramas genealógicas y, por lo tanto, en él están representadas las dos partes por igual”

Debe ser educado por ambos padres

La mejor manera en la que un hijo puede recibir la mejor educación es logrando que ambas partes se esfuercen al máximo para nivelar criterios ante esas diferencias que existen situacions tales como: horarios de salidas, grupos de amigos, horas que el niño puede ver televisión, entre otras, destacó  Javier Urra, ex defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.

Evita hablar mal de su madre o padre

En ocaciones algunos padres comenten el gravísimo error de hablar mal del su madre o padre delante del hijo. Urra expresó que el hablar mal de alguno de sus padres, puede crear que cuando el niño crezca se muestre despectivo. Por ejemplo: puede crear que cuando el niño crezca se muestre despectivo, un ejemplo que pone el especialista es “cuando el padre es muy permisivo, y además habla mal de la madre, si esta es consentidora, puede provocar que con los años el hijo le agreda”.

divorcio hablar con los hijos

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Tu hijo no es tu aliado

Si uno de los padres  trata de utilizar al hijo como aliado, puede ocasionar un gran conflicto de lealtades y una profunda disensión, con sentimientos colaterales de culpabilidad o rechazo, lo que hará que se produzca un enfrentamiento perverso de la situación por parte del hijo.

Como verás, no es nada del otro mundo tratar de ser un buen padre o madre después del divorcio, solo es necesario tomar en cuenta estas consideraciones y los resultados siempre ser beneficiosos para todos.

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Con Información de: sumedico.com